4.03.2011

No todo es lo que parece

English version: Not everything is what it seems to be
Nederlandse versie: Binnenkort 

Al inicio de esta semana, mientras iba camino a la estación en mí bicicleta, admiraba la hermosa ciudad donde resido ahora.

En el camino se puede ver todas esa lindas casitas con sus techos de tejas inclinados, todas con sus grandes ventanales abiertos a las miradas de los más curiosos, los jardines verdes con arbolitos floreciendo por la llegada de la primavera, los niños pretendiendo pescar en un lago donde no hay más que patitos nadando, solos, sin la supervisión de ningún adulto, los automovilistas deteniéndose para darle paso a los peatones o ciclistas, el centro que está lleno de viejas casitas antiguas y que muchas de ellas albergan ahora pequeñas tiendas y hasta algunas veces puedes escuchar las campanas de la iglesia tocar alguna melodía conocida. Hasta de un río puedo disfrutar en mi recorrido. Y más adelante, casi llegando a la estación, las casas le dan paso a las granjas, con todo ese espacio verde y viejas cabañas con caballos y algún típico holandés con sus zapatos de madera trabajando en su tierra... y de repente, el olor a mierda! Si señores, el olor a mierda! Después de que estás en un estado de placer, apreciando la belleza del lugar y pensando en que suerte la mía de estar aquí, te chocas de repente con ese olor fétido característico de las granjas y que te reduerda que no todo es tan lindo como parece.

Y es que es cierto. Cuando llegas a un lugar nuevo, todo parece muy lindo, pero la realidad va apareciendo poco a poco y te das cuenta que tu antigua realidad no era tan diferente de esta, solo difiere el grado de intensidad.

Esta semana empecé clases en una nueva escuela y el primer día me tocó estar en un salón que su estado podría haberlo comparado con cualquier salón de clases en Venezuela. Parecía ser que el techo tenía algunos problemas con la lluvia. Y evidentemente, cuando veías al piso, en la alfombra se podía apreciar las marcas del agua, sin contar con la falta de algunos plafones que dejaban ver parte del problema.
Dentro también habían unos estantes, los cuales estaban todos muy bien cerrados con llave para evitar algunos malos inconvenientes con personas ajenas al lugar y lo más triste aún es que estos escondían una hermosa obra en la pared que parecía ya no tener importancia frente a las medidas que les ha tocado tomar para mantener los bienes a salvo.

Todo este panorama no me hubiera parecido raro si estuviera en Venezuela porque era más bien una costumbre, pero en Holanda... parece que aquí a veces huele fétido también.

Y a veces huele tanto que suceden cosas como que una niña de 12 años de a luz a un bebe en su colegio sin haber sabido que estaba embarazada, o que una mujer de 63 años se haga un tratamiento de fecundación para poder saciar su necesidad de ser madre a su edad a pesar de los riesgos que esto puede generar.

Si, a veces cuando voy con mi bicicleta disfruto de mi alrededor pero cuando tengo que atravesar por ese olor, bajo a la tierra y recuerdo que no todo es tan lindo como parece.



Not everything is what it seems to be

At the beginning of this week, while I was going to the train station with my bike, I was enjoying also my view and the gorgeous city where I live now.

On the way you can see all those little houses with their sloping roofs, all of them with big windows opened to the most curious people around, beautiful green gardens with little trees full of new flowers because of the spring, kids trying to fish a not existing fish in a lagoon where all there is inside is little ducks swimming, all of the kids by themselves with no supervision from grown people, the motorists stopping for pedestrians and cyclists, a downtown full of old little houses that some of them have become little cute stores and maybe sometimes you can even hear the bells of the church with some known melody. Even for a river I can enjoy in my travel. And if you keep going you can also see how the houses start giving their space to the farms with all that green land and old farmhouses with horses and if you are lucky you can see some farmer working in his land with some wood shoes... and suddenly, smells like shit! Oh yes, smells like shit! After being in a pleasant state, watching all the beauty around and thinking how lucky I am for being here, then you get that terrible smell that comes from the farms and makes you remind that not everything is as beauty as it seems.
And it's true. When you arrive in a new place everything seems to be all pretty, but the reality starts appearing little by little and you get realized that your old life was not so different from this one, and all that change is the intensity of it.

This week I started classes in a new school and the first day I had to go to a classroom that was very much comparable of a Venezuelan one. It seems to be that they had some problems with the rain and the roof and it was more clear when you see to the carpet and you can admire a big water mark in it and there were also missed some pieces of the ceiling where you an appreciate the problem itself.
Inside there were some bookcases which were all very good closed to avoid some bad moments with some not welcome people, and the saddest of everything was that those bookcases were hiding a beautiful art work made in the wall and seems to be that it was not anymore as important as the measures this school had to take in order to keep their property safe.

All of this wouldn't be so weird if it was in Venezuela because there it has become part of the daily life but in Netherlands... Seems to be that here sometimes smells bad also.

And sometimes it smells so bad that happen things like a kid of 12 giving birth to a baby in her school not even knowing that she was pregnant, or an old lady of 63 satisfying her desire of being a mother through an egg cell donation without caring about consequences that this action could bring.

Yes, sometimes when I go with my bike I enjoy what is around me but when I have to go through that smell, I come down to earth again and remember that not everything is as beautiful as it seems.

4 comentarios:

  1. Anónimo8.4.11

    Hola Ley, soy Arelys demasiado bello todo tu recorrido hasta la estación, hermoso se parece mucho a nuestra Venezuela bonita jajajjajajaja. Bueno amiga de verdad me encanta mucho tu pagina aqui, suena por tus palabras que es un lugar espectacular donde estas, ya estoy ansiosa por ir halla, Felicidades de todo corazón por tus logros tanto personales como profesionales, te admiro mucho y que sigas cosechando mas exitos....se le aprecia desde Venezuela...Besitos amiga....
    Are

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  2. Arelys!
    Que bueno que te guste!
    Si! Es un lugar muy lindo pero como todos lados tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, aunque las buenas superan por los momentos a las malas.
    Estas bienvenida cuando desees pasear por acá, por supuesto!
    Saludos a todos los chicos alla y que haya mucho trabajo siempre!

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  3. ineresante reflexion, es algo similar a mi opinion de Australia en comparacion a Mexico

    pero supongo q en el aspecto de seguridad puedes dejar tu bicicleta afuera de casa o la ventana abierta sin tener miedo de que alguien haga de las suyas..

    y por vivir esa tranquilidad, esa libertad, vale la pena soportar cualquier olor fetido

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  4. Exactamente!
    En nuestros paises llegamos hasta el extremo de cuidar nuestras vidas y eso nadie lo entiende aquí. Dura realidad!

    Con la bicicletas, todos tomamos nuestras precauciones respectivas. Todas tienen llave y si quieres dejarla en la estación de trenes, es preferible que no lleves la último modelo. No es que se las roben, pero como en todos lados, hay sus pillos!
    Pero debo decir que una vez se me olvidó recoger mi bicicleta en la estación y tuve que ir al día siguiente... y ahí estaba. Intacta!

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