5.07.2011

Bevrijdingsfestival Overijssel

"A las 2:15 hay un tren y otro a las 2:45. Te parece el de las 2:45?", le dije.
"El de las 2:15 me parece mejor", me dijo.
"Ok, paso por tu casa a la 1:30", finalicé con un sms.

Apresuré mis tareas para poder estar en su casa a la 1:30 como acabábamos de acordar. Un jean, una camiseta, un sweater por si acaso, una cola de caballo y un par de zapatos bien cómodos. Con la cámara fotográfica bien colgada en mi correa, el celular y algunas  tarjetas infaltables para cualquier ocasión.

Tomé mi bici y me fui a su casa.

Ya estaba listo, como buen holandés, así que subimos inmediatamente a nuestras respectivas bicis y nos fuimos en búsqueda de nuestra  regresión a los 18!


Pasamos primero por el cajero para sacar algo de dinero. Salir sin dinero, ni a los 18 es viable hoy en día. Y luego nos dirigimos a  la estación de trenes. Nos sentamos a tomar unas bebidas porque habíamos llegado mucho antes de la hora y fuimos viendo como cada vez  más iba llenándose la estación de gente.

10 minutos antes de que llegara el tren, ya la estación estaba inundada de alocados adolescentes. Todos con sus mejores ropas a la  moda, sus lentes de sol, sus blackberries y uno que otro, el de turno, cargando una bolsa de mercado llena de latas de cervezas. No  hay duda de que en la etapa adolescente no se tiene nacionalidad, al final pensamos todos igual.

2:45. Arriba el tren. Ahora toda la avalancha de gente trataríamos de subir al tren antes de que el conductor tocara su pito anunciando el cierre de las puertas para poder seguir su recorrido. Hemos logrado nuestro objetivo número uno.

Nuestra siguiente preocupación sería cómo llegar hasta el lugar caminando desde el final de nuestro recorrido con el tren. Pero, por qué preocuparse si todos íbamos al mismo lugar. Y digo, todos!

Como si fuéramos una manada de vacas, al llegar a la estación de Zwolle fuimos arreados todos hasta el matadero. Finalmente atravesábamos una especie de divisiones metálicas lo que indicaba que habíamos llegado a nuestro destino final.

Estábamos en el Bevrijdingsfestival. Un evento musical que se realiza anualmente en distintos puntos de Holanda. Todos celebrando el día en que Holanda se liberó en la Segunda Guerra Mundial de los Alemanes.
La celebración comienza el día anterior cuando se congrega una gran cantidad de gente en Amsterdam para rendir homenaje a los caídos en la Segunda Guerra Mundial. La Reina y otras personalidades ofrecen coronas de flores y hacen algunos discursos, y a las 8 en punto de la noche, todo el país queda en silencio. Los automóviles se orillan, la gente detiene su paso y lo único que se puede escuchar es el viento oleando las banderas izadas a media asta en todos los frentes de las casas del país.

Luego el 5 de Mayo, día de fiesta nacional.

Y yo no me pude quedar atrás. Además, supe por casualidad que Gabriel Ríos, un cantante Puerto Riqueño que hace música en Bélgica, estaría presentándose en el Festival de Overijssel, la región donde vivo. Así que convencí a un amigo de Pablo para irnos juntos hasta allá.

De nuevo, felicidades a los Holandeses. Total organización considerando la magnitud del evento. Más de cinco pódiums con diferentes estrellas desde las 11:00 am hasta pasada las 9:00 pm.

Al llegar compramos una especie de fichas que nos iba a servir para todo dentro del evento. Desde adquirir bebidas y comida, hasta ir a los baños, los cuales debo decir, excelentemente limpios! Había de todo. Más de 5 pódiums donde se presentarían diferentes artistas en cada uno, y muchos de ellos volarían luego en helicóptero hasta otro Festival en otro punto de Holanda para hacer también su presentación, parques de diversiones, botecitos que te llevaban hasta una zona VIP flotante y pare usted de contar.

Al final, como ya no somos jóvenes, decidimos regresar temprano. Pero la fiesta continuaba.

La única queja que tengo, fue tener que cargar al hombro mi bicicleta para poder sacarla del estacionamiento en la estación. Se pueden imaginar la cantidad de bicicletas que había, no?

Pódium principal

Un hombre que vende poemas. Todo es negocio!

Gabriel Ríos en su presentación

Dibujos de las escuelas en Overijssel

Esperando la próxima presentación

Roller Coaster dentro del evento

De vuelta a casa. Arreados de nuevo como vacas.

7 comentarios:

  1. vi como a dos cientos mil catires! te puedo visitar el proximo año? ;) jajajaj eso debe haber estado buenisimo! ojala aqui hicieran eventos asi (no cuentan los carnavales de alcaldias) :)

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  2. Ale,
    De esos 200mil que viste, sólo un 1% se le puede llamar catire... el resto, son decolorados! Así que si te gustan los decolorados, bienvenida! jijijiji
    El evento, te volverías loca! Se parece mucho a la feria de la plaza de toros en Venezuela (claro!)!

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  3. ora que padre estuvo!!! que bueno que se hayan divertido! a mi los gentíos no me gustan, pero a veces vale la pena!1

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  4. Negra,
    No te creas... a mi tampóco me simpatizan ya. De hecho, no sabíamos que la cosa era tan pomposa pero ya estabamos en camino, así que no tuvimos más opción que unirnos a la multitud!
    Pero vale la pena, por lo menos para un post!

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  5. jajajaja Ley no importa mientras mas amarillo o descolorido el pelo mas me gustan :)

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  6. Pos vente pa' este lado del mundo, pequeña!

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  7. cuando pueda voy :) a visitarte? ;)

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