7.19.2011

El arte de tener Paciencia

Se acabaron las clases. Hasta Septiembre. Es época de vacaciones y por primera vez esto no me hace feliz. Por primera vez no hice la cuenta regresiva hacia el último día de clase, ni dormí hasta tarde el día después de este, ni salí corriendo al terminal para irme a casa de mis papas.

Se acabaron las clases y, listo. Ahora tengo más tiempo libre para... mi tiempo libre.

Hace un mes venía atormentándome la idea de qué hacer en vacaciones. Pasar 4 días de 7 en la casa eran soportables. Ahora con 7 de 7, creo que me vendría bien una de esas camisas blancas con mangas XXXXXL, que cuando te las pones, le das dos vueltas a la cintura con las mangas, te la amarran detrás, y tu locura queda atrapada en ese montón de tela blanca sin causarle daño a nadie en el exterior.


He remodelado mi CV. Soy experta en limpieza, en cocina, en cuidado de niños, en atención al público, en servir café, manejar bicicletas y hasta sacar perros a pasear. Pero parece que a nadie le simpatizan mis nuevas cualidades. Ni siquiera ofreciéndoles la promoción vacacional de "trabajo dos días y me pagan uno". Nada. No resultó, así que sigo teniendo más tiempo libre para... mi tiempo libre.

He pensado que quizá sería bueno volverme una Bree Van de Kamp. La perfecta esposa ama de casa. Podría pasar el día planchando las camisas de Pablo con perfecto detalle, con la plancha en su máximo nivel, echando vapor, y hasta almidonarlas para que ninguna arruga se atreva a posarse en ellas. O quizá, aspirando las alfombras del segundo piso hasta que reaparezca su color original. O limpiando con productos profesionales y un pañito toda la platería que tenemos en las gavetas de la cocina, hasta darme cuenta que había sido mejor no hacerlo porque había empezado a desaparecer el color y me habría dado cuenta que en realidad no son de plata, sino de IKEA. También podría pulir la madera y quitarle todos esos rayones que por años se han acumulado. Quedaría como nueva. Pero creo que mi mayor distracción y en donde llegaría al punto más alto de excitación -si fuera una Bree Van den Kamp- sería subir hacía el desván. Mis ojos se llenarían de éxtasis cuando vieran todo lo que ha acumulado Pablo a lo largo de 8 años que tiene viviendo en esta casa. Podría organizarlo todo por tamaño, color o antigüedad. Necesitaría casi un año para que quedará todo en perfecto orden.

Claro, una perfecta ama de casa tiene que estar en perfectas condiciones físicas. Atractiva siempre a los ojos del marido. Con el cabello siempre sedoso y suelto para que parezca mas sexy y tentador. Con ropa absolutamente femenina y además, siempre con un nuevo plato exquisito servido en la mesa a la hora exacta en que llega mi adorado y trabajador Pablo. He pensado seriamente en eso, pero aún no encuentro el amor necesario y además, sigo usando los jeans, la franelilla, un suéter encima y par de cholas, con el cabello recogido porque otra vez no me dio ánimos de alisarlo.

Pero no me puedo quejar. He conseguido algo que hacer, que aunque incluya los 7 de 7 en casa, el jean, la franelilla, el cabello recogido y seguirle conversando a las paredes, me mantendrá, al menos la mente, ocupada en este período. Y no es que no me guste, al contrario, me encanta, pero el mundo sigue girando allá afuera y yo sigo aquí adentro. Y mira que le he tocado varias veces la puerta a ese mundo. Pero nada. Bueno, en algún momento me escuchará y me dejará pasar y se dará cuenta de lo que se había perdido en el tiempo en que yo no estaba.

Y como dice Pablo, y parece ser el arte más desarrollado de este país, o quizá el menos desarrollado del mío, "Paciencia", mientras yo me sigo acabando las uñas, producto del antónimo de esa fabulosa palabra.

10 comentarios:

  1. te entiendo perfecto. Lo de ser ama de casa feliz no es para todos, yo tambien he vuelto a aplicar para trabajos de limpieza, con tal de tener un dinero extra y algo que hacer. pero paciencia, el que busca encuentra y verás como ecoontramos algo que hacer...

    ResponderEliminar
  2. Paciencia, negrita! La palabra clave... Me la repito siempre y la escribo en la pizarra como toda una Bart Simpson! Para que no se me olvide!
    Abrazos!

    ResponderEliminar
  3. Anónimo20.7.11

    lEY

    Yo creo que tendrás unos buenos dias haciendo cositas por ahí, las latinas somos de muchos movimiento nada de estar sentada, asi aque algo se harás. Aprovecha el tiempo y si es con tu esposito que mejor. La escuela bueno ya vedrá un año escolar lleno de cosas buenas

    saludines

    **Alma**

    bu bu sigo tendiendo poblemas para dejarte comentario

    ResponderEliminar
  4. Almita!
    Es verdad... algo inventaré... sólo espero que sea productivo, porque eso de planchar camisas, no le produce a más nadie que a Pablin!
    Besotes!

    P.D. Que problemita con este Blogger!!!

    ResponderEliminar
  5. Amica Leyla, la paciencia es premiada siempre, eso te lo aseguro; ni te darás cuenta cuando estarás sumergida en tantas ocupaciones de esas que añoras hacer ahora. tanto tanto que luego desearás que llegue el día de vacaciones hasta septiembre. creo que en todo este tiempo que estás en ese mundo "adentro" como dices tú has estado trabajando en el afuera; en ese mundo exterior que tanto tienes ganas de estar.
    Felicitaciones por todo lo que haces, de verdad pienso que has hecho un montononón.

    Besos y abrazos!

    Diana

    ResponderEliminar
  6. Mi querida Diana,
    Siempre con tus palabras tan acertivas.... No creas que no son las mismas que siempre me repito... pero bueno, como le digo a Pablo, a veces la fuerza de chica superpoderosa se me esfuma por un rato, pero siempre vuelve! Y más cuando leo mensajes así como el tuyo!
    Un besote en la distancia.

    ResponderEliminar
  7. Leyyyyy amiga como has estado??? de vagaciones entonces??? el tiempo pasa volando entre tanto y tanto, como dice el dicho no te preocupes solo ocupate jajaja, en serio amiga poco a poco...
    un abrazo!

    ResponderEliminar
  8. Ely!!!
    Que bueno que estas de vuelta!
    Pos esta primera semana ha resultado mejor de lo que esperaba... Espero que las próximas, hasta septiembre, continuen así!
    Un abrazo de vuelta para tí!

    ResponderEliminar
  9. La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces. Jean Jacques Rousseau

    yo certifico que eres experta cuidando niños...
    tus sobrinos te extrañan mucho...

    TQM

    ResponderEliminar
  10. No soy yo la experta, hermano, son ellos los expertos!
    Beshitos a esos carajitos... Yo también los quero mucho!

    ResponderEliminar