7.25.2011

En Amsterdam otra vez

Pobre de mi Pablo. No tiene tiempo ni para su jardín. Las pobres matas están ahogadas de tanta lluvia en este verano caliente holandés. Y él, que si las clases, que si el examen, que si la oficina, que si la novia, que si un curso en Amsterdam... "Qué? Amsterdam? Cuándo?" Y ahí le salió otro problema más. La novia se anota en el viaje a Amsterdam porque como no tiene nada más que hacer con su vida, pues es mejor cambiar de ambiente en la ciudad de la droga y la prostitución. Así que, tomé mi agenda, de diminutas dimensiones proporcionales a mis compromisos, y anoté en la semana 29: Paseo a Amsterdam.

Esto de la agenda es un paso importante para la integración. No hay holandés que no cuente con una agenda, aunque en ella hayan tonterías como en la mía. La compré cuando llegué y emocionada anoté todos los cumpleaños que no se me deben olvidar jamás. Por lo menos para que tuviera algo escrito.


Así que, anotado y coloreado en la agenda, hice mis respectivas peticiones de compañía. Porque esta vez no quería andar sola. Le mandé un mensaje a una amiguita que vive en las cercanías de Amsterdam. Hace tiempo habíamos pensado que sería buena idea juntarnos en la capital para recorrerla, conocerla y conversar. Ella es de habla hispana, por lo que segurísimo, pasaríamos todo el día cotorreando.

Otro día, sentada en el jardín, en uno de esos pocos momentos de clima decente, conversaba con Marcelino, uno de los tres mosqueteros amigo de Pablo. Le comentaba que me iba a Amsterdam y me dijo que él me acompañaría, y yo, fantástico! Marcelino -pan y vino- es una persona de total confianza. Amigo de Pablo de la infancia. Es una de esas personas que nunca te dicen que no. De esas que están siempre cuando los necesitas. Con un corazón grandototote que parece que lo tuviera escondido en la panza por su tamaño. Marcelino es con quien comía "gebakken vis" todos los martes hasta que nos dimos cuenta que nos estábamos arruinando. Con Marcelino he pasado del inglés al holandés. Se sonríe a veces cuando digo algo y yo siempre me pregunto si lo que dije fue chistoso o si otra vez no me entendió. Así es Marcelino, tan paciente a este montón de locura andante.

Con mi amiga no había problema, ella vive cerca de Amsterdam, así que podía acercarse en cualquier momento, pero con Marcelino? Pablo debía estar en su curso a las 9 en punto, así que, debíamos partir a mas tardar a las 7:00 am. Se lo advertí a Marcelino y le di chance de arrepentimiento hasta la noche anterior. Le dije que el mejor escenario que podía proponerle era el de dormir durante el camino en los asientos de atrás del carro. Con eso quedaba un poco más convencido de que partir a las 7:00 am no era tan dolorosa la decisión de acompañarme.

Ese día el reloj sonó a las 6:30 am. Pablo siempre hace eso. Me deja sólo 30 minutos para despertar, vestirme, maquillarme, hacerme un pan y siempre salgo corriendo detrás de él al carro con las cosas en la mano. Pasamos buscando a Marcelino y partimos a la bomba de gasolina, cuando Pablo le dice: "Puedes manejar tú? Así yo puedo practicar los puntos de mi presentación" Y Marcelino no le quedó otra que terminar de limpiarse las lagañas y tomar el volante del carro. Activó el GPS y nos fuimos a la aventura. Luego de dos horas, estábamos dando vueltas en el Arena buscando la salida hacia el metro que nos llevaría a Marcelino y a mí hasta la ciudad mientras Pablo seguiría su recorrido.

En la estación esperando el metro a Amsterdam.


No era la primera vez que estaba en el Arena, ni en Amsterdam, así que, aunque llevaba mi, perdón, el Lonely Planet de Pablo para ubicarnos en la ciudad, ya podía reconocer algunos puntos anteriormente visitados. Tomamos el metro hasta la estación central y de ahí caminamos hasta la plaza del Dam para encontrarnos con mi amiga que llegaría a las 10:00 am. Nos sentamos en los escalones de un monumento en la plaza mientras bostezábamos y espantábamos a las palomas que se nos acercaban pidiendo comida. Poco les faltaba hablar. Y pasaron 10 minutos, y luego 20, y luego nos dimos cuenta de que habíamos pautado una cita latina, donde llegar puntual es de mala educación, así que nos fuimos a tomar un café mientras llegaba mi amiguita. Y ahí estaba. Guapa con sus cabellos oscuros y lisos, su tez morena, y sus ojos achinados. Agité la mano emocionada como si hubiera visto a una estrella de cine.

Escribir aquí de todo lo que hablamos sería una tortura. Cuando dos almas solitarias hispanas se encuentran en un país como este, no se puede anticipar otra cosa que charla eterna de comparaciones y experiencias. Pero eso no justificaba el viaje, así que nos pusimos a andar hasta el barrio Jordan, caminando entre canales, esquivando ciclistas, esperando luz verde peatonal.

En el barrio Jordan.

En alguna esquina de Amsterdam.

Puentes sobre los canales.
Siempre llenos de bicicletas.

Amsterdam no es Amsterdam si no tiene bicicletas.


Marcelino se alejaba de mi cada vez que yo asomaba la cámara para tomar una foto de lo que mis ojos veían y lo que mi mente no quería olvidar. Para él todo esto es normal. Para mí es simplemente espectacular. No sólo la arquitectura sino el ritmo de vida. La gente tiene más colores, más tipos de cabellos, diversas estaturas, distintos intereses, vestimenta, pensamiento, idiomas. Y aunque tu puedas entrar en esa diversidad y parecer más del montón, te das cuenta que no puedes ser de ahí cuando escuchas "Turistas!"

En la iglesia al lado del monumento gay.

Interesante fachada.

Y este sombrerito?


Al final del paseo subimos a uno de esos botes turísticos. Dimos una vuelta y nos fuimos a esperar a Pablo a una terraza mientras mi amiga se despedía con un "hasta pronto". El hambre comenzaba a atacar y con Pablo ahora, para reducir tiempo, yo tomé el Lonely Planet y marqué el lugar donde iríamos a comer. Nam Kee! Sin muchas pretensiones parecía ser un lugar de comer rápido y suficiente. Y debo decir, ha sido La Mejor Comida China que he probado en toda mi vida. Y mira que he comido chino! Simplemente exquisita. Ese tipo de comida tan rica que quieres tener el estomago más grande para comértelo todo! Y seguro no sería yo la única que lo certifica, sino también la cola de gente que esperaba a las afueras por una mesa libre, aún cuando el restaurant esté en el barrio chino y existan cientos más.

Desde el bote.

Biblioteca. Será que tienen un libro?

Casas flotantes.

Alguno de los puentes sobre los canales.

Realmente no recuerdo de que es este edificio.

Que se abran las compuertas!

A alguien se le olvidó donde dejó su bote.

Y su bicicleta también.

Las bicicletas olvidadas al borde de los canales.

Hey guapa, no eres tu, soy yo!


De regreso al auto se me antojaba un postre, pero lo único que había en exhibición por donde caminábamos, eran mujeres semidesnudas, hasta que encontré un lugarcito que me llamó. Si, escuché mi nombre y no pude resistirme. Me detuve, entré al Metropolitan Deli y salí con una deliciosa torta-brownie de chocolate. De tamaño no muy grande pero perfecta para mí. El punto final más delicioso de esta historia.

12 comentarios:

  1. Anónimo25.7.11

    Que bien que hayas tenido un buen tiempo conociendo Amsterdam.. Las fotos súper bien.

    saludines

    **Alma**

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  2. Alma,
    Siempre es lindo visitar las grandes ciudades como Amsterdam... Me encanta!
    Un abrazo!

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  3. Hola Ley, me gusta tú blog, muy interesante =) Amsterdam es muy bonita un poco fria para mi gusto pero la mejor época para visitarla será ahora me imagino, ya que estamos en pleno Veranito =P yo estuve en Junio y no se estaba mal, eso si, estaba nubladete, pero me gusto, una ciudad muy moderna y cosmopolita.

    Saluditos!

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  4. Hola Blue!
    Bienvenida por aquí.
    Si, Amsterdam es una joya europea. Me encanta. Pero lo del verano, uy, ests no es un veranos del que conocemos en tierras calientes.
    La primera vez que fui a Amsterdam, era pleno verano, y usaba sueteres, la segunda vez, era pleno invierno, y los sueteres y chaquetas eran aceptables, ahora, que es verano, andaba con sueter y chaqueta. La temperatura no subió de los 17. Lo bueno es que el cielo gris de vez en cuando se abria para ver al azul, y ahí aprovechaba en tomar las fotitos! jejeje
    Espero que disfrutes tu estadía por aquí!
    Un abrazo!

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  5. Tengo poco de haber descubierto tu blog y me gusta mucho, felicidades =)

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  6. Luis,
    Que gusto tenerte de paseo por aquí... Ojala sigas disfrutando de este Tesoro de Latas que acabas de encontrar!
    Saludos!

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  7. Que bueno que paseastes y comistes rico! y me imagino todo lo que hablastes con la paisana de habla hispana jejeje...bellas las fotos
    un abrazo!

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  8. Ely,
    Si... Un paseadita y riquísima comida al final de la tarde... Excelente comida china! Y, volveré! Seguridimos que si! jejejejee
    Abrazos para ti también!

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  9. Solo he estado una vez en Amsterdam pero me encanto, a pesar de que llovio toooooodo el tiempo, tiene un encanto particular. Muy bonitas fotos! Saludos

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  10. Mexicanita,
    Efectivamente, Amsterdam es espectacular... tiene su propia personalidad.
    Lo de la lluvia, creeme, lo entiendo. Especialmente en este verano que estamos atravesando... Por suerte, ese día no llovío más que tres gotas, corrimos a una terras y listo. No hay nada que un par de cervezas no puedan solucionar! jejeje
    Saludos de vuelta!

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  11. que padre que des tus vueltas por allá. hazlo todas la veces que puedas. yo deberia planear mejor mi tiempo y tal vez irme a Londres a los museos o a conocer mejor Birmingham. en fin, que buenas fotos!!!

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  12. Negra,
    A ver si te lanzas en la aventura de nuevos lugares... siempre son buenos para renovar el alma cansada!
    Un besote!

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