7.04.2011

En casa de William III

Todavía a las 10 de la mañana estábamos echados en la cama. No hay nada más sabroso que levantarse realmente tarde un domingo, y más cuando es uno de esos días grises.

Pablo me dijo que si me gustaría hacer algo para ese día. Inmediatamente los ojos se me iluminaron, eso significaba que ir a visitar a los papas o salir a comer con los amigos no entraban en las opciones. Podríamos hacer algo sólo los dos.

Le dije que no sabía, que él era el holandés y que me dijera a donde podríamos ir, pero él también me respondió que tampoco sabía, a lo que yo salté diciendo: "podemos ir a la playa!", Pablo volteó, me miró y me dijo: "hace mucho frío y es muy lejos!"

Misión abortada! Gracias! Al cabo que mis ideas no son las más holandesas del mundo!


Me dijo entonces que podríamos ir a visitar el antiguo Palacio Real -mmm, se me hace que el hombre ya tenía la idea y sólo preguntaba por ser polite-.

No espero un segundo después de que yo estuviera de acuerdo para bajar a la oficina y subir de vuelta con su Lonely Planet. Si, si, Pablo tiene una colección de libros de Lonely Planet en su estante, y a donde va, lleva uno consigo. De hecho, es tan importante esa colección, que con el amigo de viaje, hacen competencia de quien tiene la colección más grande de Lonely Planets. Y no les digo quien es el ganador porque siempre que se ponen en esas, me doy la vuelta y me voy.

Listo! El plan del día: Paleis Het Loo!

Bajamos, desayunamos, revisamos por su página web si estaban abierto los domingos -si, si, porque aquí los domingos es de muerte lenta- y nos fuimos.

Según datos suministrados por el holandés -Pablo-, hace unos años que ya ésta no es la residencia de la realeza. Al parecer, ahí vivieron desde los años 1600 -suena a salsa-. Desde William III hasta la Reina Wilhelmina. Por supuesto, el lugar es algo espectacular, y más cuando te adentras y ves todos los muebles con años y años de antigüedad. Te transportas inmediatamente a siglos que nunca has conocido pero que gracias a algunas películas y series, puedes recrear en tu mente.

A la entrada nos encontramos con algunas mascotas que chillaban de vez en cuando pero con su belleza, todo era perdonable. Unos pavo reales andaban por todo el largo recorrido ignorando a su paso a cualquier ser humano. Ellos son los reyes del lugar.

Pavo Real: No se crucen en mi camino!

Ejemplares de la realeza.


Por supuesto, como en toda entrada, primero está el estacionamiento. En este caso, sería el lugar donde estaba la caballeriza, los carruajes y automóviles. Por supuesto, no hay uno, ni dos, ni tres, hay montones. Desde carruajes para funerales, para andar sobre la nieve, carros antiguos, los más recientes y caballos, de eso no había muestra, creo que no sobrevivieron a tantos años.

El edificio que aloja la caballeriza, los carruajes y autos.

La caballeriza.

Pasillo de exhibición de los carruajes alojados al lado izquierdo.

Algunos ejemplares de los autos usados por la realeza.


Espero que la realeza haya tenido una carroza para seguir luego de dejar su troncomóvil, porque luego de eso, nosotros los plebeyos, debimos caminar un tanto más hasta llegar al palacio.

Camino al palacio.

Hasta que finalmente llegamos.


Una edificación enorme. Con un jardín en su entrada y una fuente que no puede faltar. Primero hay que visitar los laterales, porque claro, están más cercas que la entrada real al palacio. Son espacios de exhibición. Uno de ellos, actualmente tiene como tema a la Princesa Máxima porque recientemente cumplió 10 años de adoptada en este país.

Paleis Het Loo



Para cuando logramos atravesar el jardín, nos desilusionó un poco que no entráramos por la puerta principal sino por detrás de las escaleras principales. Claro, se nos olvidaba que sólo somos unos plebeyos y que las puertas grandes no se abren así de fácil para nosotros.

Dentro todo es en madera. El mármol es pintado sobre la madera, los angelitos son pintados sobre la madera, el metal es pintado sobre la madera. El mobiliario con gamuza, las camas con grandes cortinas a los lados, cuadros de viejos antepasados colgando en las paredes, alfombras antiguas, espectaculares y enormes lámparas de lagrimas en cada habitación. Todos los años estáticos ahora en exhibiciones. Lastima que no se puedan tomar fotos de eso.

Fuera no podía faltar el inmenso jardín, con fuentes y formas hechas con los arbolitos. Las flores, los caminos llenos de piedras, el pasto verde, los grandes peces en las fuentes, las estatuas y un hermoso sol radiante que se había comenzado a asomar a final de la tarde, como para que termináramos el día con una hermosa imagen del lugar, y soñando con ser una princesa, enfundada en uno de esos vestidos pomposos de la época, corriendo entre los jardínes, jugando a las escondidas con el que sería mi principe y lanzando sonrisas pícaras -valgame! Debo dejar de ver The Tudors-.

Puerta trasera que comunica el palacio con el jardín.

Vista del jardín

Parte del palacio.

Paisajismo en pleno.

Como dice Un Sólo Pueblo: Nosotros vivimos bajo 'e la matica!

Que cada quien le ponga dialogo a esta foto.

Algunas hermosas figuras en los porrones.
Cómo podían dormir después de ver esto?

Canales y fuentes.

Y recien ibamos por la mitad del jardín.

Big Fish en el palacio.

Al final del jardín.
Con una hermosa terraza para admirarlo todo!


Y a las 5 en punto de la tarde, sin un minutos de retraso, ya nos estaban echando del lugar. Como para despertarte del sueño medieval que tenías.

Huis van Oranje.
La casa de Oranje (la familia real).


Tuvimos una tarde diferente y lo mejor, es que al final, conocimos a un señor que amablemente nos quiso tomar fotos a los dos juntos. Claro, por el ejemplar de cámara que tenía colgando sobre su cuello, dedujimos que le interesaba la fotografía, así que le dejamos hacernos algunas fotos que a él se le ocurría. Con la fuente atrás, con el palacio al lado, con el pájaro volando. Así que ahora tenemos un portaretrato más que llenar!

Una de las fotos cortesía de nuestro nuevo amigo.

6 comentarios:

  1. Ley que lindo lugar! esto de los reinados es algo tan extraño para nosotros que vivirlo debe ser increible no?
    Los pavos reales estan espectaculares, el resto de las fotos tambien es un lugar precioso y me encanto la ultima ;))))
    un abrazo!

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  2. Ely,
    Imaginate... Años y años de historia. Creo que lo más viejo que podemos ver en Venezuela es alrededor de los 1800... También es lindo pero esto sólo te lo puedes imaginar gracias a las películas.
    Todo precioso! Menos mal que nos conseguimos al fotográfo que nos hizo una linda foto juntos!
    Un abrazo!

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  3. Oyes, me facino ehhh, que construcciones y jardines más hermosos. Fijate todo te salio de maravilla, sin haber planeado tuvieron un día padre juntos.

    saludines

    **Alma**

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  4. Alma,
    Super lindo! Y planeado no hubiera quedado mejor!
    Abrazos!

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  5. wow esta super padre, ese William si que sabia como vivir la buena vida!

    me pregunto cuantas veces al dia salen a cortar el pasto y podar los arbustos jaja..

    para la proxima q te pregunte 'q quieres hacer el dia de hoy' puedes decir 'mejor dime sobre q quieres convencerme de hacer hoy'

    jajaja asi somos algunos hombres

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  6. @JuanPa,
    Me encantan los tips para conocer más sobre la raza masculina que me dejas por aquí.... Tendré en cuenta tus sugerencias!
    Y si pues, deben andar todo el día cortando la nueva hojita que salió en el arbusto y que no se alinea con la forma deseada... chanfles! Trabajon, no?
    Un abrazo!

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