8.01.2011

Santa lluvia

Después de tanto, el sol ha salido hoy. Y no sólo eso, sino que calienta. Esta clase de verano a veces me confunde, otras me deprime y otras simplemente me recuerda que no es como el eterno verano venezolano.

Debe ser algo sicológico, pero si todos hablan de verano, a la mente no vienen otras imágenes diferentes a calor, playa y vacaciones. Ya pensaba yo que con esos días de primavera que calentaron a más de 25 grados, cuando llegara el verano, íbamos a andar en pelotas. Pero no ha sido así. Las únicas pelotas que he cargado, son las de los suéteres extras que me llevo en la cartera cada vez que salgo.

Hemos sobrevivido unas dos semanas a lluvias constantes. Me parece raro no haber visto en las afueras del Albert Heijn, al menos un vendedor de paraguas. En Venezuela no puede caer una gota, porque milagrosamente, como si lo hubieran pronosticado mejor que el Laboratorio Cajigal, aparece una manada de vendedores a las afueras de todas las salidas del Metro.


El miércoles estaba sentada en el sofá meditando, claro, porque no tenía otra cosa mejor que hacer, mientras revisaba actualizaciones de estado, fotos recientes, nuevos posts y cualquier otro entretenimiento que hiciera que el tiempo transcurriera más rápido. Desde el sofá se ve el jardín de atrás, todas las plantas de Pablo y un hermoso gris que ese día cubría el cielo. De vez en cuando se asomaba el astro rey, que al parecer en este país no llega ni a príncipe. Hasta que mi paciencia desesperada no pudo contenerse más, subí a la habitación, tomé la cartera y me fui a Zwolle mientras le rezaba en el camino a santa lluvia para que no hiciera su aparición hasta el momento en que estuviera de vuelta, porque yo, ni periódico cargo nunca para protegerme de ella.

El centro de Zwolle es lindo. Es una ciudad más, ciudad, que Ommen. Está protegida por un canal a todo su alrededor. Cuando llegas a la estación, debes caminar unas cuadras, luego cruzar algún puente sobre el canal y ahí es cuando estas en la ciudad.

Ese día parece que había un mercado especial. Estaba lleno de gente. Todos caminábamos curioseando las antigüedades que los vendedores ofrecían. Cosas como un zapato, discos de vinil, libros viejos, adornos para el hogar, y yo pensaba en cual sería el objeto preciado que se iría conmigo para recibir el dulce "y esto qué es?" de Pablo. Busqué, busqué y no encontré nada que entrara en mi bolsa de la bicicleta, porque claro, debía pensar también en cómo lo transportaría hasta nuestra humilde morada.

No compré nada. Al fin y al cabo ese no era la intención de mi visita a Zwolle. Así que di unas cuantas vueltas más, visité algunas tiendas, me enamoré de muchos vestidos y me desilusionaba de nuevo cuando pensaba en "cuándo carrizos voy a usar eso si aquí ni el verano es caliente?" Así que terminé comprando un par de medias pantis con figuritas para calmar el frío y el placer de tener algo fashion en el closet.

Ya mi paciencia desesperada se había calmado un poco y Pablo había anunciado su partida de la oficina a la casa, por lo que tomé el tren de regreso, subí a mi bicicleta y pasé por el Albert Heijn a comprar el almuerzo del día. Una crema de leche y un pollo para hacer una deliciosa pasta a la carbonara muy al estilo Ley. Nunca había salido tan rápido del mercado. Subí a mi bici de nuevo y me dirigía a la casa cuando sentí una gota, luego dos, luego tres y en un minutos ya estaba completamente mojada. Una cascada bajaba de mis pantalones blancos, que ahora transparentaban mis pantis de rayas que llevaba debajo. Pensé en parar debajo de algún techito pero lo único que había encima de mi, era cielo gris.

Si hubiera tenido 10 años, seguro que hubiera bajado de la bicicleta, me hubiera revolcado en la grama y hubiera abierto mi boca para recibir la lluvia que caía sobre mí, mientras mi mamá me gritaría desde adentro que me iba a resfriar. Pero ese miércoles no tenía 10 años, así que no me quedó más opción que luchar contra el fuerte viento con mi bicicleta, para llegar a la casa antes de que terminara de llover, y no pensar que la velita que le había prendido a santa lluvia se había apagado en el momento menos preciso de mi escapada.

8 comentarios:

  1. amiga leyla!!! me encanta leer sus post! son de esas lecturas que alegran el dia!
    seria buenisimo que cuando se ponga las medias con figuritas se tome una foto para comentar sobre lo fashionista que se ha vuelto ;)

    con cariño...
    G!

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  2. Amiga G!
    Me alegra leerle por aquí... Este blog lo abrí para los que extraño y nunca me dejan ni un saludito, así que me contenta que levante la mano como en el colegio y diga "presente"!
    Luego le monto unas fotos cuando me ponga las medias. Ahora estoy buscando el resto del atuendo que no puede ser ni muy muy, ni tan tan, porque aquí nadie es muy pomposo y ya me vería fuera de lugar! Pero prometo que se las monto cuando las use!
    Un besotes desde este verano lluvioso templado de sabana! O sea, nadie lo entiende! ;)

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  3. Lo fantástico de los blogs es esto, tenemos libertad para decir lo que queramos y desahogarnos, alguien me dijo alguna vez que es una muy buena terapia =)
    Por Madrid el sol es insoportable, ayer menos mal que tuvo ratos nublados y aún así se sentía ese calor achicharrante, amenazaba con llover y al final cayeron 4 gotas contadas, necesitamos un poco de agua, por el norte de España tienen mucha lluvia pero el centro y el sur estamos asaditos =P

    Saludos Ley =D

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  4. Querida Blue,
    Ese alguien tenía razón. Esto es la mejor terapía, especialmente cuando quieres decir tantas cosas y no hay nadie que las pueda escuchar... Mi mamá me dijo una vez que la soledad me había hecho descubrir este arte de escribir. Claro, el único arte con que me asociaban era el de dibujar algunas cosas y sacar números, nada de escritura.
    Ayer casualmente pasé por TVE y estaban dando el pronóstico del tiempo. Lo único que había en el mapa de España eran radiantes soles de dibujos. Así que no necesitaba más explicación, la cosa está caliente por allá.
    Bueno, aquí tendrémos hoy 28 grados. Así que disfrutaré de mi día de verano antes de que se acabe!
    Saludos de vuelta a ti!

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  5. aca el clima no es mejor, llueve mucho, pero estos dias esta más bien nublado y húmedo, y aun asi hace calor, pero de ese calor humedo que se tepega en la piel y te deja pegajosa, no me gusta, o que haga frio o calor, pero a medias no y aqui entre nos prefiero el frio. hace mucho que no salgo a la lluvia y me mojo, como cuando era niña, siempre hay una sombrilla en mi bolsa. Al menos el agua te agrarr´po camino a casa, asi llegas, te cambias, te bañas y ya, y no cuando apenas ibas por que te podias resfriar...

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  6. Negra,
    Todos dicen que este verano es la excepción a la regla, que normalmente no es así, pero también lo dijeron en invierno, porque hacía mucho frio y nieve, y en primavera, porque hizo mucho calor y faltó la lluvia, así que empiezo a pensar que el otoño también será diferente... quién sabe lo que nos deparará el clima en otoño!
    Y si la lluvia me agarraba de ida, así como me estaba yendo, así me estaba regresando, porque con la cantidad de agua encima, era imposible seguir el paseo! jeje
    Abrazos!

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  7. Yo quiero lluviaaaaaaaaaaaa! el calor por estos lares esta en su punto maximo!
    me imagine estar igual revolcada en la grama aunque no tenga 10 años jajajaja
    un abrazote!

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  8. Ely,
    Seguro que también saliste alguna vez cuando pequeña a bañarte en la lluvia... Mientras tu mamá gritaba desde adentro que te ibas a resfría, miiiiijaaaaa!!! jajajajaja... Que sabroso era ser niño!
    Abrazos de vuelta!

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