10.02.2011

Compromisos sociales

A todos nos sorprendió esta semana veraniega en el comienzo de el otoño. Tuvimos que regresar las botas a los closets y sacar una vez más las camisetas sin mangas que ya habíamos escondido detrás de las manga largas. Todo porque el sol prometía calentar hasta 26 grados.

Pero resulta ser que este veranito tiene pase a partir de las 12 del mediodía. Antes de eso, hay que montarse la chaqueta y el chal para atravesar la neblina que todas estas mañanas se han posado sobre el suelo holandés. Esto significa que a partir de mediodía, hay poner de fondo el "you can leave your hat on" y comenzar a desvestirse al ritmo de la música para poder soportar el calor. Y no es que sea insoportable, pero si hay que cargar encima, chal, chaqueta, leggins y zapatos cerrados, con dos pedaleadas en la bici, te empieza a bajar el sudor por la rayita. Si, si, por la rayita de la costura del pantalón.


Y si los holandeses hablan de records del clima, que desde hace cien años no calentaba tanto en el mes de octubre, pues que sumen a eso mi record de compromisos sociales también. Nunca había asistido a tantas reuniones sociales en tan poco tiempo en esta nueva vida. Y lo más importante, no eran los amigos de Pablo, ni los de su oficina, ni mucho menos la familia, no, no, esta vez quienes me acompañaban eran mis conocidos, eran personas con las que podía conversar, con las que podía reírme y que tenemos algo en común. Todos somos extranjeros.

La rumba social comenzó el lunes con un cafecito con la rusa en una terracita destechada. Luego el martes, una cita en la ciudad con una filipina quien va al mismo gym que yo. Ese día invité a unirse a nosotras a una indonesia porque sabía que se iban a caer muy bien. Luego el miércoles otro cafecito con la indonesia en otra terracita. El jueves reunión con las chicas de la escuela (Corea, Turquía, Indonesia, Bulgaria, Rumania). Y el viernes, para cerrar con broche de oro la semana de "trabajo", noche de copas con las chicas de habla hispana (España, Ecuador, Colombia).

Pero aún me quedaba otro compromiso social que cumplir y para eso debía hacer gala de mis nulos dotes culinarios. Para el sábado habíamos invitado a La Doña y a su esposo a una barbeque aquí en la casa. Y como yo era la encargada de la organización y logística, pues decidí que era un lindo detalle mezclar un poco la tradicional parrillada holandesa con la venezolana. Pensé, 'y si hago unos bollitos aliñados, con una ensalada con aguacate', y más tarde una amiga me lanzó la idea de agregarle una guasacaca. Fabuloso! Con eso me ganaría el magno reconocimiento holandés culinario. Pero, hey, ya va, pero si yo nunca he hecho nada de eso. Si acaso la ensalada, pero la guasacaca? y los bollitos? Me tocó recurrir a la web y preguntarle a algunos autóctonos venezolanos sobre información al respecto.

Luego de una búsqueda exhaustiva de ingredientes y formas de preparación de cada plato, me fui al mercado con la lista. Llegué a la casa, preparé todo, recibí a mis invitados, y tal cual chef profesional, aparecí con mis platos en bandeja de plata, haciendo una pequeña introducción sobre lo que contenía cada uno, cómo se comía y con qué en mi país.

No les voy a mentir, la presentación no era 5 estrellas, y sinceramente creo que ya no importaba los comentarios porque a mi me sabía a casa. Me sabía sabroso, aunque no tuviera sello Norven, ni lo hubiera hecho un autóctono.

Pero los invitados dieron un buen veredicto. Elogiaron mi desastre culinario diciendo que estaba muy "lekker" (sabroso) y hasta me pidieron la receta. Por poco les daba el link para que la copiaran, pero preferí acreditarme los puntos y decir que aunque era mi primera vez, pues que yo era una experta en cocina venezolana (imagen de Condorito cayendo hacia atrás).

Oh! Y claro, no podíamos dejar el domingo por fuera de los compromisos sociales. Pablo asistió a la entrega semanal de cervecitas con dos de los mosqueteros, y aunque estaban reclamando mi presencia, yo me escondí con la excusa de que estaba haciendo quehaceres y me era imposible unirme a ellos. Pero aquí el dicho este de "si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña" también aplica, pues Marcelino apareció con Pablo aquí en la casa, pusimos la mesa en el jardín, prendimos la parrillera y con lo que sobró del día anterior, despedimos la semana social.

8 comentarios:

  1. Que bien , me alegro. Y si, que onda con el ¿verano? de esta semana... no ese verano donde sale el sol a traves de la lluvia y esa brisa (mm viento) que te refresca. No, no, calor de verdad. Que dicha, de verdad yo daba saltos de alegria. Y que bien lo de la cocinada y los compromisos sociales, el proximo fin de semana viene una amiga y voy a hacer pollo en achiote, una receta tipica mexicana, y tambien es la primera invitacion de alguien que conoci yo por mi cuenta. Luego iremos a la reunion del colegio de MArk, conmemorando 10 o 11 años que salio... y bueno este fin de semana, en el parque, y celebrando el cumple de mi suegra asi es que aproveche para hacer un pastel que tenia muchas ganas de experimentar desde que vi la receta. Ojala que el clima se quede asi un tiempito mas.
    Muchos saludos, que tengas una super buena semana !

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  2. Anónimo3.10.11

    Uyyy.. que movidito empieza Octubre para ti eh?? me alegro mucho, así los días se hacen más cortitos.
    Por aquí un Otoño de infarto, un calor que hace todavía, yo igual he tenido que volver sa sacar mis saldalias y cambiar de color de esmalte de mis uñas de los piecitos jejeje... es que con este solete cualquiera se anima =P

    Irradias muchas energía, que tengas una bonita semana y a disfrutar de los últimos coletazos "veraniegos"

    Saludos Blue.

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  3. Veruzka3.10.11

    Que semana tan multicultural! que bueno que te quedaron bién la guasaca y los famosos bollitos. Aunque te faltó venir a Zwolle a a compartir conmigo una copita de vino...o un Koffie!!!
    Así que estamos pendiente, saludos.

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  4. @Amanda,
    Creo que no nos durara mucho más este calorcito... Ya los arbolitos están botando sus hojitas y el frío comenzará a atormentarnos... Que bueno que también hayas disfrutado del mini-verano otoñero holandés! Aquí hay que aprovechar cada segundo! Y mira que yo me lo aproveché completito! Hasta color tomé! jejejejeej
    Besos!

    @Blue,
    Si pues, ropa de verano de nuevo fuera del closet, qué se le va a hacer?! Menos mal que tenía los pies decentes! ;)
    Igual, una linda semana para tí también!
    Saludos!

    @Veruzca,
    Fabulosa tu idea de la guasacaca. Impactó a todos. Hasta tengo que hacer unos extras para darle a la suegra y a La Doña que quedó chupandose los dedos!
    Oye, está pendiente lo de nuestro encuentro! Ahí te mando un privado pa' ver si reservo espacio en tu agenda (claro, porque la mía no debe estar tan llena como la tuya).
    Saludos por ahí también!

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  5. Veo que te vas adaptando muy bien, ebhorabuena!! Tu cena con La Dona me ha recordado cuando conoci a la que hoy es mi mujer, la conoci en Valencia ( yo trabajaba alli ) y despues de salir unos meses la invite a Sevilla, para que conociera a la familia y tal, y yo hice la cena, fijate hacerle de comer a una cocinera jajajaja, la pobre se porto y dijo que estab bueno, pero esa noche vio que en caso de acabar juntos, de la cocina mejor se encargaba ella, jejejeje. Un saludo!!!

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  6. @Andaluz,
    Adaptando, adaptando, así que bruto que adaptación, pues ni tanto! Eso podríamos decirlo si me reuniera con holandeses. Pero bueno, por algo se empieza!
    Jajajaja... es que cómo un simple mortal puede impresionar en la cocina a un experto?! Bueno, por lo menos deduzco que comes sabroso después de que te casaste! ;)
    Saludos de vuelta!

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  7. Felicidades cariño! todo un exito :)))))
    y por el compartir mucho mas!
    abrazos

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  8. @Ely,
    Gracias guapa!!!
    Abrazos de vuelta!

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