10.21.2011

Love is in the air

La pantalla indica que no ha llegado. Yo mientras tanto tomo asiento frente a ella para ver todos los cambios que puedan suceder.

A mi lado hay tres generaciones de ecuatorianas. Dialogan sobre la fabulosa ubicación del apartamento del fulanito, sobre los caramelos que compraron, y la tercera y segunda generación tratan de explicarle a la primera que todavía hay que seguir esperando.

Tres niños de raza negra sostienen en sus manos una flor cada uno. Caminan de un lado a otro sin alejarse nunca de su papá.

Unos saludan desde el otro lado del vidrio y los de este lado responden con emoción. No se pueden escuchar pero si se pueden ver.

Pero hay uno de ellos muy especial. Uno que espera de este lado del vidrio acompañando a una señora de edad mayor.


A él parece no importarle nada. Y de hecho, ni se inmuta con el movimiento que hay en el lugar. Imagino que no estará muy seguido ahí. No conocerá la rutina. Tampoco tiene un ramo de flores para celebrar la llegada de alguien. Él sólo camina si su compañera de turno da un paso. Es que los de ella son mucho más largos que los de él.

Desde mi asiento, mientras chequeo la pantalla otra vez, lo veo agitándose. Algo del otro lado ha llamado su atención. Algo del otro lado ha hecho que ignore a su acompañante. No entiendo muy bien. No entiendo que le emociona del otro lado. Hasta que aparece ella. Del otro lado del vidrio ella se inclina para tratar de llegar a la altura de él. Él, de este lado, comienza a llorar. Quiere atravesar el vidrio y lanzarse sobre ella. Pero no puede.

Ella se aleja y él se mueve con su acompañante hasta la puerta por donde ella saldrá. Se desespera. Llora. Camina de un lado al otro. No conoce del tiempo ni del espacio, pero si de ella.

Después de mucho, los muñequitos de la puerta se separan de su beso, y ella aparece caminando y buscándolo a él. Él corre y de un tiro se libera de su acompañante para llegar hasta ella. Ella lo toma entre sus brazos mientras él mueve su peluda cola de emoción y le lame la cara diciéndole que la ha extrañado.

Todos miramos el encuentro que acaba de suceder entre ella y su mascota. Todos tenemos una sonrisa y seguro que escuchamos de fondo "love is in the air..."

8 comentarios:

  1. Anónimo21.10.11

    QUE BELLO LEYLA!!!! ME ENCANTA LA MANERA COMO DESCRIBE TODAS TUS EXPERIENCIAS EN EL PRIMER MUNDO! UN ABRAZO..... NOS VEMOS PRONTO

    SAMIRA

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  2. Ese amor puro y verdadero de las mascotas de los perritos que lindo me hicistes sonreir de imaginarlos....
    Abrazos!

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  3. Entiendo ese encuentro y lo vivo como si me ocurriera a mi. cuando me vine para Argentina mi perra se quedó hasta que consiguiera un lugar donde pudieramos instalarnos la familia completa: Mi esposo, mi perra Bryza y yo. y pasaron 3 larrrgos meses para encontrarme nuevamente con mi corazón de cuatro patas; el avión llegaba amaneciendo pero no me importó el día mas frío de ese invierno para irme desde mucho antes a esperarla. fué un encuentro único, su reacción cuando me miró y reconoció me hizo pensar que le daría un infarto de tanta alegría, e hizo que todos los presentes le dieran la bienvenida. yo entendí que era parte de mi vida y que nuestro amor sería para siempre.

    Gracias por escribir ese encuentro me hizo revivir un maravilloso y especial momento.

    un abrazo!!!

    Diana

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  4. @Samira,
    Ese amor es de todos los mundos! Y claro que nos vemos pronto!
    Besos!

    @Ely,
    De vuelta!
    Yo sonreía al verlos... tan lindo esperando a su dueña!
    Abrazos de vuelta!

    @Diana,
    Pensé en tí cuando presencié ese encuentro. Pero no sabía si también tu historia era parecida.
    Ya Bryza está con su mami, y seguro que es felíz!
    Un abrazo enoooorme pa' que quepan Bryza y tu!

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  5. Hola, es primera vez que paso por aquí, me gustó mucho lo que escribiste =D

    Saludos!!

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  6. @Naty,
    Bienvenida al blog.... espero que lo sigas disfrutando!
    Saludos!

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  7. Hola qué tal te va todo por tierras holandesas? espero que bien, y que aunque sea un lugar diferente, puedas tener una vida llena de hermosos momentos que luego nos comentas aquí. BESOS, un saludo desde España

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  8. @Alicia,
    Las tierras holandesas las he abandonado por un par de semanas, realmente no se cómo van, pero seguro que muy bien! Efectivamente es un lugar muy diferente pero a mi parecer se ajusta a mi estilo. Por supuesto, no deja de sorprenderme siempre y esas son los cuentos de este blog! ;)
    Saludos desde por aquí!

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