11.27.2011

Empezando bajo cero

A las 6:20 suena el despertador y despegar las colchas de mi cuerpo es imposible. Mis ojos no quieren abrir y mi mente recuerda que no hay mucho tiempo para perder. Hay que saltar de la cama a como de lugar y comenzar la nueva rutina. Afortunadamente no estoy sola. Pablo ha decidido acompañarme en mi nueva rutina. Así que, mientras él se adueña del único cuarto de baño que hay en el segundo piso, yo voy seleccionando la elegante ropa que tendré que esconder bajo el kit de supervivencia invernal.

No sé cómo lo hace, pero él logra hacer todo en 15 minutos, mientras yo recién comienzo a aplicarme la máscara que cubrirá algunas de mis nuevas adquiridas marcas de tiempo en mi rostro.


El baja y calienta los panes que el fin de semana hemos comprado en el mercado y luego guardado en el refrigerador. Pablo dice que así se mantienen frescos. Yo volteo los ojos y le doy la razón porque para qué generar una discusión por un pan congelado.

Cuando logro terminar con la latonería y pintura en el segundo piso, bajo al primero para comenzar a armar mi lonchera. Pan, lonjitas de queso, jamón, pan. Pan, lonjitas de queso, jamón, pan. Muy holandés. Guardados cada uno en una bolsita plástica. Tomo una barra de maníes por si me da hambre. Desempaco una cajita de jugo que viene con un pitillo adosado. Todo va directo a nueva hermosa cartera que adquirí en las vacaciones a precios de descuento. Junto a los cuadernos de holandés, el monedero, las llaves y el teléfono. Todo mezclado ahí dentro para afrontar el primer día de trabajo.

Pablo hace comentarios halagadores sobre mi nuevo look de mujer trabajadora, que se acaban en el momento en que nos toca salir al frío invernal. Mi kit se despliega y ahora me toca esconderme debajo de la chaqueta gruesa, de la bufanda paralizadora de cuello y de los guantes calentadores.

Tres metros hay de la puerta de la casa a la del auto. Tres metros de los primeros grados bajo cero de este año, y de abundante neblina. Pablo enciende el auto y nos vamos volando a la estación porque ya pronto llegará mi tren.

Entre besos de despedida y de buena suerte en el primer día de jornada laboral, logro zafarme de Pablo y correr a comprar un ticket en la maquina cuando ya es exactamente la hora en que el tren debe llegar.

Inexplicablemente el tren que va en dirección contraria arranca y el mío aún no ha llegado. El frío en el cerebro y la amanecida no me deja pensar qué es lo que está pasando. Perdí mi tren? En mi primer día? Tengo que esperar media hora por el siguiente? Y mi otro tren? Hasta que se escucha por los parlantes la alarmante noticia de que mi tren venía con 25 minutos de retraso. Quise mentar madres pero si abría la boca se me congelaban los dientes. Además, qué otra cosa podía hacer más que esperar y preparar mi excusas en holandés para cuando llegara.

Personalmente creo que el reloj de la estación corre más lento en invierno. Si, si. Eso debe ser. O yo me estoy muriendo de frío. Pero son los 25 minutos más largos de esta vida. Además, cuando llega por fin el tren, tengo que pelear con un montón de personas más para poder entrar antes de que se acaben los asientos. Bueno, al menos podemos ir todos, parados o sentados, con un poquito de calefacción.

Al llegar a la estación donde debía hacer la transferencia, ya caminaba cabizbaja. Que rabia llegar tarde en tu primer día! Que rabia que justo hoy el tren tiene un retraso considerable. Pero que bueno que mi próximo tren también tenía retraso. Los parlantes y la pantalla anunciaban 5 minutos de retraso en mi siguiente tren. Afortunadamente pude subir y llegar sólo 5 minutos tarde a mi primer día de trabajo.

9 comentarios:

  1. Hay los trenes en Holanda, a mi me paso igual. Hoy tren con 5 minutos de atraso, que en realidad fueron 10, y llegue 15 minutos mas tarde de lo que habia planeado. Lo bueno es que mi horario es relativamente flexible, es decir puedo llegar a la hora que sea siempre y cuando sea entre 8 y 9 y media. Y que tal la "pelea" por los asientos yo antes era educada, esperaba a que todos salieran, muy ordenada para entrar. Ahora si que espero a que la gente salga, pero hay que ponerse al lado de la puerta en posicion de ladito lista para entrar arrasando para poder sentarme. No me molestaria ir de pie si no fuera porque la gente patea, empuja, y no se esta quieta. No respetan el espacio personal de uno. Asi es que nada, ahora soy de las primeras en entrar tengo estrategia y todo.
    Lo del pan congelado es un clasico no? Nosotros tuvimos una "discusion" porque yo cuando sacaba las rebanadas congeladas para hacer el sandwich para el lunch, primero lo tostaba en función descongelar, y resulta que al niño le gusta que le haga el sandwich con el pal congelado tal cual esta porque asi a la hora de comer ya esta descongelado y guarda la humedad. Asi es que si asi lo quiere, asi lo hacemos jeje.
    Y vaya con el frio eh, como guardar el glamour si uno parece tamal con todas las capas , yo hoy llevo camiseta tejida, encima sueter, encima chamarra, encima abrigo, encima bufanda y parezco oso de peluche de lo pachoncita. Mucha mucha suerte en tu primer dia de trabajo .

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  2. Exitos hoy y en los dias venideros amiga!
    unb abrazo!

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  3. Toda una aventura, pero bueno ya pasaste la prueba. Espero que nos cuentes como te ha ido en los primeros dias de tu trabajo.

    Abrazos

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  4. hijoles, aca los trenes son mas baratos, peroooo, hacen lo mismo y con el agua/las hojas caidas/ la nieve/ señales rotas/ falta de staff/ etc, se retrasan y la que queda mal es una!!!! yo a veces me voy mas temprano a los trabajos de interpretacion que tengo que hacer y prefiero tomar el bus, al fin el transporte me lo pagan.
    Por motro lado que bueno que te vas adaptand a tu nuevo trabajo! ya quiero que nos cuentes como te va!!!
    muchos saludos

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  5. @Amanda,
    El pan! El pan! Creo que merece un post completo! Cómo que guarda la humedad? No es que la guarda, es que se descongela y queda empapado! jajajaja... Yo no sé de dónde habrán adquirido esas ideas estos holandeses. El mío es capaz de levantarse de la cama un sábado a las 8:00 am para estar de primero en el AH y llevarse el pan recien salido del horno... para guardarlo en el refriiiiiiiiii! (Pa'tras como condorito!)
    Nunca tuve problemas con los trenes hasta que comencé a viajar en horas picos... que gentío, chica! jaajajaj
    Abriguemonos, muchachona... aunque parezcamos hallaquitas!
    Besos!

    @Ely,
    Gracias, Ely!!!
    Exito total!

    @Mar,
    Prontito vienen los demás cuentos aventureros!

    @Negra,
    No puedo aplicar la tuya de irme más temprano porque eso representa media hora de sueño que no pienso perder! jejeejej
    Si llego tarde un día, pues llegué tarde... afortunadamente no tengo bastante tiempo entre tren y tren por si alguno se retrasa!
    Saludos de vuelta!

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  6. Waoo Ley, la verdad que se hacen divertidas tus narraciones, aunque me imagino lo que debes pensar entre retraso y retraso... Afortunadamente eres de las que se lo toman a la ligera y sin estrés (como deberíamos ser todos!!!)
    Oye eso del pan congelado no es solo de los holandeses, por aquí también se hace (aunque honestamente no soy muy amante del pan, así que no te puedo dar fe que yo lo haya hecho)
    Besitos,
    desde las alturas

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  7. Uhhh se siente terrible eso de que es el primer día de trabajo y que te pase algo como lo del tren y que llegues tarde!

    Acá no hay tren pero está el SuburCabos, y en aquéllos tiempos de mi primer empleo era casi imposible subirse a uno a la hora que yo entraba a trabajar, por eso había que madrugar para el transporte privado del hotel :-(
    Lo bueno es que en tu caso solo fueron 5 minutitos y son perfectamente excusables con lo del tren o la clásica, mi reloj no ha de andar bien ;-)

    Y cómo que congelan el pan?!!! si de mantenerlo fresco se trata, a lo mucho hay que guardarlo en una bolsa ziploc sacándole todo el aire que se pueda y así por lo menos no se pone duro ni se pone húmedo como cuando lo congelas jejeje

    Saludos!

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  8. Anónimo29.11.11

    jajaj me supongo que querias deshacer al tren tardado cuando llego, pero asi es a veces son super puntuales y aveces se trasan un poco. a tener paciencia.

    cuidate de el frio.

    saludines

    Alma
    SINDROME DE ESTOCOLMO

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  9. @CaroNu,
    No es a la ligera, Caro, es que a esa hora el cerebro no me funciona en totalidad y acompañado del frío, no tengo más opción que rogar a que venga pronto y me pueda calentar un ratito!
    Nunca vi a nadie en Venezuela realizar ese procedimiento del pan. Para mi es totalmente holandés y ellos bien lo creen verídico!
    Besitos de vuelta!

    @Ivan,
    En estos momentos estoy mostrandole tu mensaje a Pablo. Para que vea lo que piensa el mundo real de como debe mantenerse un PAN!
    Pero no hay manera, no hay manera!
    Saludos!

    @Alma,
    Ciertamente! A veces son puntuales y a veces no. Pero he notado que en horas pico no son muy puntuales que digamos... aunque esa ha sido la única vez que se demoró tanto.
    Ya el frío me atacó... con gripecita pero pa'lante!
    Besos!

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