12.30.2011

Cuando los sueños se hacen realidad

Mi bici va cargada y mis manos tienen frío. Es imposible que no se me congelen cuando voy en la bici a 3 grados en la noche de regreso a casa. Abro la puerta del patio y despliego la pata de mi bici para que pueda sostenerse sin mi a pesar de la pesada carga. No sé que razón me lleva a ver el cielo y me doy cuenta de que esta totalmente estrellado. Un cielo fabuloso... Y un sueño cumplido.

Hace unos días chateaba con la colega. Le dije que tenía pensado ir a la ciudad a ver si conseguía los ingredientes para hacer mi sueño realidad. Ella preguntó qué sueño era ese, y yo le respondí: "Hacer hallacas"

La colega me dice que había pensado lo mismo que yo, conseguir primero los ingredientes y después mandar la batiseñal para unirnos en hermandad y proceder a la realización del sueño. Como si hubiera sido una transmisión telepática, nos habíamos puesto de acuerdo en la misma idea sin saberlo. No tuvimos que convencernos mucho más para ponernos de acuerdo en conseguir los ingredientes claves y comenzar con el plan.

12.26.2011

Navidad a la holandesa

Los preparativos ya arrancaron. Todos cumplen con sus deberes para hacer de la celebración todo un éxito.

El pernil ya ha sido marinado por tres días y es hora de que vaya a pasar unas horas en el horno caliente. Seguro que va a perfumar toda la casa y ha provocar a más de uno, que aunque estén con la barriga llena, igual se le antojará echarle una probadita antes de sentarse a la mesa.
El tradicional pernil de Navidad.

12.20.2011

Cuentos de tren: Cada dia

Al llegar, enciendo mi computadora, acomdo mi silla y tomo mi bidón de agua para recargarlo. Subo a la cocina por esas escaleras tan particulares de estos holandeses. Angosta y empinada. No hay más opción que calcular cada paso y posicionar bien cada pie en cada escalón.

La cocina es uno de esos espacios que no estaba destinado a ser, sino que lo hicieron. Las muestras de materiales cubren las paredes. Unos hasta incluyen polvo y telarañas de tanto tiempo que llevan ahí.

Abro el caño y espero a que se torne fría para abastecerme de 75 ml de refrescante agua. Mientras ya he presionado el botón del café y paralelamente a mi bidón va llenándose hasta el tope. Es que es mejor llevar todo al máximo porque de otra manera tendría que aventurarme más veces por esas escaleras.

La radio ya la han encendido. Es una cosa antigua. Casi como mis compañeros de oficina. Tan antigua, que a veces creo que informan sobre los avances de las tropas americanas en Alemania.

Descargo todas mis municiones sobre mi escritorio, acomodo mis parte posterior sobre la silla y me dispongo, por las próximas 8 horas, a ver la pantalla y clickear el ratón.

12.05.2011

Pampers? De verdad?

Después de comenzar con mi nueva faceta de mujer trabajadora, cumplir con compromisos sociales se ha vuelto pesado. Que si la fiesta del suegro, o la fiesta de los amigos de toda la vida de Pablo, o la reunión de los taalcoaches, o el cumpleaños de mis amiga. Desafortunadamente de ninguna me he podido escapar. Eso si, aclaro primero que es necesario retirarme a tempranas horas de la noche porque sino corro el riesgo de parecer sonámbula. Y no es que no me gusten los compromisos sociales, esos que cumplía tan a cabalidad cuando era una Bree Van den Kamp, perfecta señora de su casa, pero es que aún este cuerpo se está acondicionando a los nuevos horarios y las nuevas largas horas de ocupación.

Muy a pesar de mi negación, la semana pasada me tocó, como buena señora que acompaña a su marido, asistir a un cumpleaños doble. Una pareja amigos de Pablo de hace muchos años. Una chica y su esposo.

12.03.2011

Santa vs. Sinter

Es diciembre. Que rápido! A dónde se fueron todos los otros meses?

Diciembre de fiestas, comida, regalos, compartir con la familia... Ya quiero comprarme mi pinta decembrina para estrenar y guardarla debajo del kit de supervivencia invernal. Es que ser bella no es una cuestión de verse bien, sino de sentirse bien. Así que aunque nadie pueda ver mi sexy estreno, yo caminaré con la frente en alto tiritando de belleza en el invierno.

Me encanta la navidad, pero debo confesar que de una época para acá, me da nostalgia también. Un año que termina y otro que comienza. Comienzas a hacer un recuento de todo lo que has logrado en el año que se está terminando y comienzan los planes para el próximo. Todo eso mientras cuentas los miembros de tu familia y agradeces que todavía estén contigo en su mayoría. Te recuerdas de los que se fueron y piensas en los que vendrán. Bueno, así es la vida. Siempre. Pero no sé por qué es Diciembre la época en que hacemos el recuento.