2.03.2012

Mi primer trabajo

En esos días estaban a punto de inaugurar un restaurant de McDonald's en la ciudad. Era el 4to. restaurant y por supuesto, iban a necesitar de nuevo personal. Yo aún tenía 17 años y según las leyes venezolanas, no era apta todavía para entrar en el mundo laboral a menos que tuviera un permiso de mis padres, pero igual me apunté en la lista de candidatos, aunque lo único que querían mis padres era que fuera a la universidad.

Mi primera entrevista de trabajo. Ni siquiera recuerdo que me preguntaron o si estaba nerviosa o no. De lo que si estoy segura es que no hubo mentiras. No aparenté ser una buena cocinera, ni tampoco la más simpática para atender al público, y mucho menos la reina de la escoba y el trapeador. Y quizá, pensándolo bien, hubiera mentido en todo porque esa vez no me seleccionaron ni para la siguiente ronda.

No es que me haya desilusionado después de recibir un "muchas gracias por tu aplicación" como respuesta, pero uno a los 17 años cree que un trabajo representa la independencia. Aunque vivas con tus padres y ellos paguen todos tus antojos. Si aún no estudiaba, trabajar era la única opción posible para sobrellevar los días de rebeldía.


Y como yo soy necia, y McDonald's era el único lugar donde se podía trabajar antes de la mayoría de edad, pasado seis meses volví a otra ronda de búsqueda de personal. Y esa vez si me seleccionaron. Sin carta de autorización ni nada, comenzaba yo con lo que sería mi primer trabajo.

Cada día limpiaba mesas, barría pisos, freía papas y hacía hamburguesas. El trabajo no soñado de todos. Y tampoco era el mío. Pero ahí estaba, feliz cada quincena cuando recibía mi pago. Porque era mío y porque nadie más se lo merecía sino yo, que había limpiado las mesas, barrido los pisos, freído papitas y hecho hamburguesas. Yo me lo había ganado.

No me volví experta en limpiar pocetas, ni tampoco en armar hamburguesas, y nunca, nunca pude cumplir con el lema "las sonrisas son gratis" frente a los clientes, y a pesar de eso recibí infinidades de "gracias" por parte de ellos.

Conocí muchas personas que hacían el mismo trabajo que yo sin chistar, halagaron muchas veces mi trabajo de coordinadora en la cocina, gané muchos premios y creo que una vez fui la empleada del mes. Aprendí a trabajar en equipo, a mantenerme activa en mis horas de trabajo, a ser paciente con los clientes, a comunicar y escuchar ordenes, a cumplir deberes y exigir derechos, a ser puntual y a hacerme una rutina. Aprendí lo que la universidad no me iba a enseñar.

Quizá en ese momento mis opiniones no eran tan positivas como ahora, pero definitivamente tampoco eran negativas. Me había comprometido con algo y debía cumplirlo. Al fin y al cabo, lo hacía por libre elección y nadie me obligaba.

Esta semana culminé con mi primera responsabilidad laboral en esta nueva vida.

A diferencia de mi primera vida, nunca toqué una escoba, ni lave platos, a excepción de mi taza de café, que a pesar de que una colega pasaba diariamente al final de la jornada a recoger todas las tazas, yo a veces me adelantaba y le ahorraba tener que lavar una taza más.

Este, tampoco era mi trabajo soñado. Pero al igual que el otro, aprendí muchas cosas que la universidad no me enseñó. Aprendí cómo es el sistema de trabajo en Holanda, cómo es el trato con colegas holandeses, un nuevo vocabulario en holandés y hasta tuve que aprender un nuevo programa de dibujo con sólo un manual totalmente escrito en holandés.

Trabajaba en una oficina junto a 4 colegas más. Ninguno menor de 50 ni del sexo femenino. Nunca tuve conversaciones de ofertas de ropa, ni de alimentación de niños. Nuestras conversaciones, cuando llegaba a haberlas, se referían exclusivamente a cosas de trabajo. Sobre formas de construcción, sobre diferencias entre Venezuela y Holanda en la arquitectura, en el clima, en la gente. A las 8:30 les daba los buenos días y a las 5:00 el hasta mañana. Nunca hubo más interacción que eso. Ni siquiera en los minutos de descanso. A pesar de que habían dos pisos más empleados, nunca, nunca tuvimos una conversación. Aquí, el trabajo es trabajo, y eso también lo aprendí en mi primer trabajo de esta vida.

Mis opiniones en este momento no son las más positivas, pero sin duda, negativas tampoco pueden ser. El sistema, la gente, y hasta el clima en este país es diferente y eso indica que todo va a ser diferente.

Lo mejor de todo es que gocé de tres meses de ocupación. Tres meses en los que despertaba queriendo dormir más, en los que pensaba por qué hace tanto frío mientras esperaba por el tren, en los que tenía que devolver mis converse al closet y usar unos zapatos decentes, en los que llegaba muerta a las 6:10 a la casa para comenzar a hacer la comida del día. Tres meses que seguro voy a extrañar y que espero que pronto consiga otra rutina laboral para seguir aprendiendo cosas que la universidad no me enseñaría jamás.

Mi puestito de trabajo

16 comentarios:

  1. Me encanta como escribes!!


    Saludos,

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    1. Gracias Vere!
      Siempre bienvenida!

      Saludos de vuelta!

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  2. Espero que encuentres algo que te guste pronto . Y tienes razon, cuando estuve en un ambiente de trabajo holandes, las personas con las que hice relacion de amistad, eran tambien extranjeras. Y en el trabajo de ahora si que hay mas contacto y platicas extra trabajo pero es una empresa que basicamente se basa en expatriados, entonces estamos todos en la misma situacion y eso quieras que no, te une.
    Y si, uno en la vida real aprende muchas cosas que las aulas no te ensenan. Mientras disfruta de estar en casa, hacer proyectos que seguro antes no tenias tiempo, y suerte que no tienes que tomar los trenes estos dias... estamos viendo en las noticias que ha habido algo de caos.Muchos saludoos ! Y si necesitas algo de ingredientes latinos o mexicanos me dices !

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    1. Amanda,

      El ambiente de trabajo holandés es rarísimo. Las primeras semanas fueron un poco difícil porque si bien no conoces a nadie y no sabes de que puedas hablar, pues a ellos les importa menos y si acaso dicen los buenos días si se ven extrictamente forzados. Es un poco incomodo pero así es. Diferente al latino.
      El único expatriado en la oficina era el jefe mayor. Un señor ya con sus años encima proveniente de Islandia. Así que te podrás imaginar que muy poco hablabamos.
      Este trabajito tenía fecha de caducar a los tres meses. De eso estaba conciente yo. Pero igual fue una experiencia que seguro recordaré cuando sea rica y famosa! ;)
      Holanda siempre es un caos con tres copos de nieve. Ya Pablo anda quejandose de que por qué echan sal, de que por qué los trenes no están preparados, de que esto, de que aquello... Tanta cosa y la próxima semana ya volvemos a un estado normal.
      No te preocupes que ya cuando vuelvas tendremos lluvias y vientos huracanados... muy holandés todo, ah?!
      Gracias por la oferta, Amanda... la verdad es que me gustaría más bien comer por allá directamente en México, pero eso ya será cuando vayamos de paseo por allá (quién sabe cuándo?!) No os preocupeis que ingredientes latinos se consiguen en todos los chinos de este país.

      Un besote y que sigas disfrutando de casita!

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  3. Ley querida no hay nada mejor que trabajar verdad? ganarse una misma los cobres...
    Lo mejor es lo que aprendes, eso es ganancia adicional y estoy segura que pronto estarás de nuevo en el mundo laboral y pidiendo que llegue rápido tu trabajo soñado!
    Besos!

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    1. Claro que si, querida Ely!

      Pronto llegará el trabajo soñado... mientras tanto, puedo ir afinando mis habilidades con estos trabajitos que dejan mucho más que dinerito en la cuenta!

      Besos para ti también!

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  4. Ya veras como pronto encuentras algo Ley, el primer día de trabajo en un país que no es el tuyo no se olvida eh!! y bueno, por lo que leo tu ya tienes conocimientos de holandés, yo a Canadá llegué solo sabiendo leer y escribir inglés. Me rio ahora porque el encargado siempre me escribia las ordenes en un papel y yo las preguntas igual jajajajaja.... hasta que se hartó y me dijo que el papel ya no iba mas.

    Perdona por el rollo, mucha suerte en tu nueva busqueda aunque ni falta te va a hacer ( la suerte digo, el trabajo si, jajaja )

    Un abrazo!!

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    1. Mira tu, que notitas te hacía el jefe, ah? jajaja
      El mio no me hacía notitas, pero me lanzaba esa sonrisita irónica cuando trataba de explicarle algo en holandés. No parecía contentísimo, pero bueeeeeehhh... Mi trabajo estaba perfectamente hecho! De eso no se podía quejar!
      Gracias por las buenas vibras... Les mantendré informados de los sucesos laborales por aquí!

      Abrazos!

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  5. Ley!!! Y eso que te tocó trabajar en la época climática más dura... Bueno te cuento que yo debo ser un poco holandesa, porque a mi eso de la dicharachería de aquí en las oficinas uffffffff... paso, cuando trabajaba en oficina y no por mi cuenta, no sabes lo que me costaba adaptarme a eso del chismecito, el cotorreo, los catálogos de L´Ebel, Avon o vaya usted a imaginarse que más... Y ni hablar de los cumpleaños los viernes o el amigo secreto, donde siempre había alguien que salía perdiendo, no no no, me parecía una pérdida de tiempo total eso de "empatía en oficina" quizás si mi trabajo no fuera de tanta corredera con los benditos cierres cada mes, me lo habría gozado un poco más, pero si, los contadores siempre éramos los serios de la partida :S
    Ahora ando como pez en el agua, llevo contabilidades en casa, mi mamá es la mejor asistente del mundo con la que hasta celebro el amigo secreto jijiji y la cesta navideña, además como doy clases en la universidad solo echo broma en los descansos pero cada quien va a su ritmo y su estilo, cosa que ADORO!!!
    Vaya mujer más rara que soy, para muchas cosas no encajo en este sistema... pero no hay de otra,
    Muchos besitos,
    desde las alturas

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    1. Si, Caro, ya sabía yo que esto además de ser un reto laboral en un nuevo país, iba a ser también todo un desafio con el clima.
      El primer trabajito, la primera independencia, y me toca en invierno, ah?! Pero no importa, los más fuertes podemos!
      A mi tampoco me gustan la "dicharachería", de hecho, mis amigas decían que yo trabajaba mucho y hablaba poco. Pero aquí es extremista. Ni los buenos días escuchaba a veces. O sea, es que hasta choca que no exista ningún tipo de interacción. 8 horas de trabajo constante sin ni siquiera un chiste, te puedes imaginar, ah?

      Besos de vuelta para ti!

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  6. Anónimo6.2.12

    Que rapido pasa el tiempo, ya tienes un a#o alla y tres meses en una experiencia laboral, yo espero q mis tres primeros meses holandeses tambien pasen rapido!!! jejeje nos vemos pronto Ley!!

    Samira

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    1. Vuela, mana...
      Ya te lo dije, te va a ir de maravilla!
      Avisame cuando estés aquí y disponible!
      Besos!

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  7. Hola Ley! que bien que te haya servido tu nueva experiencia laboral en Holanda, seguro habrá tenido pros y contras, pero con esa forma tan inteligente y práctica de verlo seguro ha sido fácil y será en la próxima opotunidad que se te presente! mucho éxito! yo estoy por comenzar en otra nueva ciudad y un nuevo reto, me emocionan los retos y los cambios por lo que aunque sea dificil o diferente seguro aprenderé cosas como tu dices...que la Universidad no me enseñó! bendita capacidad de adaptación y aprendizaje que tenemos! saludos!

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    1. Intro,
      Justo pasé a visitarte por tu blog y me contento mucho leerte más relajada. Todo lado negativo tiene su positivo, ah?
      Fácil no ha sido, debo decir. Los retos nunca son fáciles, y creo que me gustan menos si no son complicados. Si has alcanzado un nivel, por qué no ir por el próximo, no?
      Mucha suerte también para ti en tus nuevos proyectos, y mucha constancia, que después de eso se consiguen y se logran muchos méritos!

      Saludos de vuelta!

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  8. Uuuuuuuuh yo me acuerdo de mi primer empleo allá por 2004, en una tienda de autoservicio, en la papelería, era mas o menos frustrante pasarte una hora re-acomodando libretas, cuadernos, lápices y demás para que de la nada llegaran 2 ó 3 personas a dejarte un soberano cochinero en menos de un minuto. Con todo y que era un trabajo pesado a veces, me gustaba mucho trabajar ahí porque me divertía horrores pues me llevaba muy bien con toda la demás gente de ese departamento, de hecho han pasado 7 años y hasta la fecha los sigo frecuentando, pero bueno, fue uno de esos trabajos 'de pasada', mientras estás en la escuela y ocupas financiarte parcialmente.

    Ay Ley, hiciste que me llegara la nostalgia! vas a ver!!!

    Y ya en mi primer trabajo serio si fueron radicalmente diferentes las cosas, aunque a diferencia contigo, yo si llegué a socializar con medio mundo, con todo y que había gente de todas las edades, pero bueno, también la diferencia es que acá en nuestros países la gente es mas confianzuda y dicharachera, y a como los describes tu, los holandeses son mas de guardar sus distancias :-(

    Saludos!

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    1. jajajaja...
      Verdad que a veces dá nostalgia? Nunca fueron los mejores trabajos, pero si las mejores experiencias!

      Los holandeses saben bien como separar la vida privada de la laboral. No las mezclan jamás. Es muy raro que hagas amigos en tus trabajos. Todos pueden hablarse pero nunca vas a hacer un mejor amigo en una oficina. Y eso, nosotros los importados, tenemos que aprenderlo.

      Saludos de vuelta!

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