3.16.2012

De paladares finos

Cada tarde, luego de las 6 más o menos, cuando la televisión holandesa comienza a justificar su sueldo y a poner programas de interés, me veo un programita súper divertido, educativo y fresco, el Australian Masterchef. Uno de estos programitas con estilo a relity show donde seleccionan a un grupo y luego van eliminándolos uno a uno hasta quedar con el ganador de no sé qué premio, porque nunca he visto el final. Realmente la competencia es lo menos importante de todo, porque lo que más me interesa es ver cómo hacen esos platos que "parecen" exquisitos.

Yo no soy un máster en la cocina, pero sé lo básico para subsistir en el mundo si algún día, como indican todas las profecías, este se destruyera y por desgracias de la vida la única que quedara viva fuera yo. Sé que el huevo se fríe con aceite, que el agua hirviendo no se quema y que hay que mantener los dedos un tanto alejados del filo del cuchillo si no quieres salsa roja en tu picadillo.

A través de los años uno va enriqueciendo conocimientos. Las mamás, los amigos, la vida. Alguien va dejando en ti algo de conocimiento sobre cocina y la forma de hacer muchas cosas nuevas y sabrosas.


Cada país tiene su sabor, olor y color característico en cuanto a comida se refiere. Yo crecí con el peruano. Mi mamá, la persona que cocinaba en mi casa, proviene del Perú y mis tíos, desde que tengo uso de razón, han tenido un restaurante peruano, así que esos son los sabores a los cuales yo estoy acostumbrada. A ceviches, a lomitos saltados, a mariscos... Y a comer todo! A dejar los huesos del pollo limpios, a sacarle la carne completa al cangrejo, a dejar intactos las espinas de los pescados. En fin, que a mi me enseñaron a comer todo.

Quizá mi madre salte en estos momentos diciendo: "mentiiiiiraaaaa". Y tiene razón. Cuando era chica renegaba de muchas cosas, incluyendo la avena, pero luego de grande, uno, o la vida, se va componiendo y no hay de otra que comer lo que hay y cuando lo hay.

Si bien la comida peruana tiene un extenso menú de platos exquisitos, la comida venezolana no se queda atrás. Desde desayunar arepitas rellenas con los más fabulosos tipos de quesos blancos, pasando a medio día con un pabellón criollo de caraoticas negras, arroz blanco, guiso de carne mechada y lonjas de plátano frito con capita de queso duro rayado, y cerrar el día con unas empanaditas fritas. Mmmmm... se me hace agua la boca!

Al llegar a mi nueva vida, lo que menos me preocupaba era la adaptación del paladar a los nuevos sabores. Eran nuevos, lo sabía, pero sólo sería cuestión de costumbre asimilar la comida en mi nuevo nacimiento.

Hasta ahora no ha sido difícil. Reniego si, a veces, pero como todo, primero hay que probarlo para luego dar un veredicto.

Los holandeses comen mucha papa. Papa, papa, papa. Pero eso no quiere decir que sepan hacer distintos tipos de papa. El plato base es el famoso "stamppot", el cual consta de papa cocida aplasta unas cuantas veces sin que llegue a ser puré. Un tantito de sal, una pizca de nuez moscada y un chorrito de leche. Luego, dependiendo del ingrediente agregado, cambia de nombre. Por ejemplo, el "boerenkoolstamppot", el cual consta de las papas con una clase de repollo verde y trocitos de tocinetas, todo mezclado y aplastado. O el "hutspot", que también lleva las mismas papas, con zanahorias y cebollas, todo mezclado y aplastado. O el "zuurkoolstamppot", que casualmente también lleva las mismas papas pero esta vez con repollo agrio, y como siempre, aplastado y mezclado todo.

Boerenkool Stamppot.

Hutspot.

Zuurkool Stamppot.


A este invento culinario siempre le acompaña el "worst". Worst traduce salchicha, y ese es el favorito por estas tierras. Y si quieres variar? También se puede, claro. Puedes cambiar el worst por una bola de carne molida sofrita, o una especie de carne de cerdo más molida aún enrollada en tocineta.

Todo esto acompañado del famoso "jus". El "jus" que para mi era como un polvito mágico. Que viene en un sobrecito, el cual uno abre y echa sobre 250 ml de agua, revuelve a fuego medio sin que hierva y listo. Hasta humos estrellados salían del preparado una vez que estaba listo. Como si fuera por arte de magia. Ya luego luego, me enteré que se suponía que ese "jus" eran los jugos de las carnes cuando las hervían, que como ya no se hierven, porque requiere de mucho tiempo y esfuerzo, han resumido en un sobrecito practico para la nueva generación holandesa.

Y digamos que ese es el pabellón criollo holandés. Practico, rápido y organizado, como toda Holanda. Ellos pudieran comer estos platos los 7 días a la semana. Y yo también, claro, pero luego que el próximo mes me den otra cosa!

Luego tienen otras adaptaciones que les encantan y las sienten suyas, pero que son más importadas que la princesa Máxima. Como por ejemplo el "saté", proveniente de Indonesia, una crema a base de maní con otros condimentos y aliños que, por supuesto, no son originarios de estos países bajos, pero que la aman más que los americanos a la kétchup. O los "shoarmas" árabes, aunque renieguen a cada rato de ellos y su cultura. O las lasañas italianas, que las venden echas en el supermercado directo para calentar en el micro.

La cosa es que los holandeses están poco acostumbrados a los sabores muy fuertes. Usan pocas especias en sus comidas y son más bien súper ligeras de sabor. Evitan comer carne de res porque "no pueden masticar" bien, o "les lleva mucho tiempo", y en sustitución prefieren la de cerdo o si no hubiera más opción, la molida. Desparraman excesos de salsas blancas en el plato para acompañar y darle gusto a las carnes o papas y por ahorro -no encuentro otra explicación- han eliminado las servilletas de la mesa y utilizan elegantes gestos de succión de dedos o limpieza de manos públicamente en el mantel, todo esto si es que no se ha optado por la muy individual cena en el sillón viendo el televisor.

Y como yo soy nueva en esta vida, no queda de otra que adaptarme a las nuevas costumbres y nuevos sabores. El problema entra cuando, siendo yo la cocinera oficial -no sé dónde estará escrito eso- recibo caras extrañas o preguntas sospechosas sobre qué es el nuevo veneno o putrefacción que he cocinado. En esos momentos comienza a burbujear mi sangre y a pensar que estos holandeses lo único que tienen abierto son las mentes, porque el paladar, nada! Si no es con papas, salchicha y excesos de mayonesas, no hay de otra para saborear.

He optado por cocinar platos mágicos que vienen en una pastilla a la cual le echas agua y milagrosamente la cena/almuerzo está hecha. Así por lo menos no tengo que lidiar con morisquetas que me quiten el hambre o preguntas extrañas de posibles envenenamientos producidos por la pimienta extra o las hojitas de laurel.

Todavía no me gusta la avena, pero todo lo demás ha sido bienvenido sin chistar y sin preguntas extrañas... Verémos cómo continua esta historia.

14 comentarios:

  1. Anónimo17.3.12

    Tienes razon Ley!! eso de ser la cocinera oficial no es facil. pq te preguntan el contenido de la comida, yo he optado por decir lo siguiente:" cuando vas al restaurant le preguntas al chef? o simplemente te lo comes y pagas por la comida? jejejej y listo no mas preguntas. :)
    @SAMIRA

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida Samira,

      Si fuera papitas venenosas, ni preguntaran y morirían al instante! Pero como uno es buena (o pendeja?) les hace la comidita para alimentarlos y además uno se tiene que calar las caras y registro minucioso con el tenedor a ver "qué es lo que hay"!
      Pero es así!

      Besos y suerteeee!

      Eliminar
  2. He escuchado de otras fuentes las quejas de las papas, por lo visto es comun en los paises bajos, lo otro que me comentan es que no se atreven siquiera a probar algo diferente...
    te toca a ti hacerlo por lo menos con la familia politica por que imagino que con pablo ya pobro de nuestros manjares y los peruanos...amo la avena en todas sus recetas....
    besostes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ely,

      Pues en Perú se come también bastante papa pero tiene sus variaciones ta diferentes que jamás piensas que lo único que comes es papa.
      Una vez, en Venezuela, vi en un programa que estaban haciendo un plato holandés. De verdad me sorprendió que todo terminara revuelto y no se veía nada agradable, pero sabe muy bien, no lo puedo negar. O digamos que es un plato fácil de comer.
      Sobre los valientes para probar nuevos sabores, los hay, claro que si. Especialmente esos que les ha tocado vivir fuera de Holanda y han sabido apreciar otras cocinas. Pero otros, te lanzan miradas extrañas que no son muy simpaticas para el chef! :(

      Besos!!!

      Eliminar
  3. Ah no... si te estas molestando en cocinar para ms gente, se tiene que cvalalr y comer todo sin hacer caras! La comida es similar a a la alemana, llena de sabor de carnes y tocino. ¿Alla no cocinan con speck? o sea grasa de tocino? Yo me considero afortunada por que mi marido se come todo lo que le pongo enfrente. Le he cocinado comida mexicana a mis suegros y se la han comido, pero no les ha gustado les cuesta mucho comer cosas nuevas y diferentes. Aca en ignlaterra la comida es mas bien insípida, pero les encanatan los curries, hasta los picosos!!! Con lo rico que es comer y probar cosas nuevas, ellos se lo pierden!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaja... al menos por respeto, verdad? Pero es que después de que agarran confianza se les va la verguenza en hacer caras!

      Acá cocinan con bastante tocino, o tocineta. De hecho, todos los stamppots incluyen specks, pero nada de grasa de cochino. La sacan y todo después de que el tocino la ha botado. Imaginate! Que anti-gezond!
      La verdad es que, si no es gente de mundo, cuesta mucho para que se abran a probar nuevos sabores. Pero como dices, ellos se lo pierden! Y uno se lo engorda! Ayyyy papá!

      Besos!

      Eliminar
  4. Paaaa Ley, vaya nombres se gastan estos holandeses con las comidas jajaja, así que todo salsichas... vaya interesante, creía que eran los alemanes los obsesionados con dicho producto.

    Acá me quieren de cocinero solo para reirse, no se, les hace gracia ver a un gashego hacer un asado. El otro día comenté que en el sur de España es común comer caracoles.... casi les da algo del asco... open mind man jajaja.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los holandeses y los alemanes se parecen mucho. Tienen su diferencias marcadas, por supuesto, pero otras cosas son muy similares. Yo también pensaba que esto de las salchichas era totalmente alemán, pero ya ves!

      Taaaa, Andaluz... cuenta como es... seguro es que tienes buen sazón! Y echale unos caracolitos escondido para que veas como se chupan los dedos.

      Saludos de vuelta!

      Eliminar
  5. Si que basan aqui todo en las papas, lo curioso, es como dices, que aunque es originaria de las culturas andinas, salvo a no se cuantas generaciones de europeos de morir de hambre y de ahi se volvio tan tipica de estos lares.
    A mi el stampot famoso si me gusta, pero solo para 1 vez al año jeje, diario me volveria loca, y la salchicha del Hema, tambien esta buena, pero, si,definitivamente falta variedad, y eso que comparado con otros paises como Suiza o Alemania creo que aqui por la influencia de las excolonias usan muchas mas especias (en vez de solo sal y pimienta).
    Igual y tengo suerte que aunque mi esposo nacio y crecio aqui, la abuelita es de Indonesia, y la mama de Surinam, entonces culturalmente creo que es mas similar a nuestras raices latinas, y si que les gusta comer picante y variar mas con los sabores, entonces no se me quedan con cara de what cada que hago algo.
    El sate me gusta mucho, como tiene cacahuates me recuerda a un mole, en cierta forma.
    El avena no te gusta? La has probado con canela, y azucar, y luego algo de fruta fresca ? A mi siempre me gusto y es uno de los desayunos favoritos de fin de semana, tal vez es cuestion de acostumbrarte .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aaaahhhh, mira que suerte tienes! Es que el tuyo lo pediste intercultural. Claro! El mio es bien holandés y le gusta conocer otras culturas, hasta la comida, pero para el día a día, seguro que piensa que mejor se hubiera conseguido una holandesa, porque esta que está aquí, cocina rarísimo!

      Y la avena... Ella y yo tenemos problemas serios! De verdad!
      Es más, mi mamá siempre cuenta la historia de que cuando yo era chiquita me daba bastante avena, y una vez mi abuela (la mamá de mi papá) le dijo que no me diera tanto que cuando fuera grande la iba a aborrecer. Y así fue! Es más, no tuve que llegar a ser grande, ya a mis diez pasaba horas en la mesa con un vaso de avena en frente y no me podía levantar hasta que me lo tomara. Graaaacias, madre! jjejejeje

      Saludos!

      Eliminar
  6. Ley que horror, OJO me encanta la papa, pero eso de salchichitas y repollo y papa todo revuelto, para varios días bueno, pero siempre??? y por no probar cosas nuevas??? Dios que pacienciaaaaaaa
    Oye no mencionas nada del arroz, no lo comen por allá? con lo rico y cosas variadas que se pueden hacer, ummm un asopado, una paellita, un risotto que se yo, chica aunque sea un día plántale a Pablo una tortilla de papas con chorizo para varias con la misma familia de ingredientes...
    Oye te entiendo con la avena, a mi es por temporadas, aunque a veces me sabe a GLORIA...es de esas comidas que yo llamo "reconfortantes" calentita en noches de frío ummmmmm jijiji
    Besitos,
    desde las alturas

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Caro,

      No es que no prueben otras cosas, sino es que el proceso para probarlo es tan engorroso, que uno prefiere realmente darles un pedazo de papa aunque sea crudo para que no salgan con caras extrañas y preguntas absurdas.

      El arroz, mi hermanaza, te comento que eso aquí no es ninguna sensación. La papa en Holanda es la sustitución del arroz en Venezuela. Yo hago arroz, por supuesto, pero menos que la papa. A menos que sea risotto, el cual ha sido bien aceptado por mi comensal Pablo, no hago mucho arroz porque se queda. Una tacita alcanza para dos días, porque el susodicho no come más que par de cucharaditas.

      Avena, avena, avena... guaaaaacatela (insertar aquí expresión holandesa de asco y repudio)!

      Besos de vuelta!

      Eliminar
  7. Yo de pequeña comí muchisimaaaaa papa, ahora casi no es una de mis preferencias gastronómicas. Al Inglés mio, me pasa diciendo que nosotros comemos muy alto en sal y condimentos, pero como dice la negra, ellos comen demasiado insípido . La verdad, no sé como le vamos a hacer, el ve la comida de por acá como diabólica, porque cada vez que ha venido, se ha enfermado del estomago :S

    Saluditos Ley

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, Mar...
      Nosotros cocinamos con muchos condimentos. De este lado del charco es muy extraño encontrar sabores fuertes. Pero a eso están acostumbrados, a lo simple. Por eso sus estomagos son más delicados cuando reciben otras comidas más condimentadas.

      No hay de otra que adaptarse, y adaptarlos... al final, vivimos en otra cultura pero cocinamos nosotras. Así que ni mucha pimienta ni tampoco tan poca! ;)

      Saludos y gracias por la recetita! La prepararé!

      Eliminar