4.25.2012

Piensa en tu cuerpo

Tengo todo empacadito para que nunca se me olvide nada. El gel de baño, el desodorante, las sandalias, el peine, el termo y principalmente el pase que debo usar cada vez que quiero entrar al gimnasio. Que no se me escape nada porque sino entro en desequilibrio.

Y que no se me olviden mis zapatos tampoco!

En esta nueva vida ir al gimnasio regularmente ha sido un nuevo habito adquirido. Bien lo decía mi padre, "el ejercicio es bueno para mantener la mente ocupada cuando se está desocupado". Especialmente cuando uno emigra y está en las etapas duras iniciales de adaptación. Es mejor pensar en todas las calorías que se están quemando y no en todas las veces que te quieres regresar por donde viniste.

Mi vida en el gimnasio tiene la misma edad que mi vida holandesa. Mas de un año. Y podría decir que ya me siento como pez en el agua. Conozco todas las clases, todos los horarios, todas las maquinas y hasta a todos los trabajadores. Hasta a los demás miembros los conozco, aunque las únicas palabras que crucemos sean los buenos días. Bueno, no es de extrañarse. Aquí caminan todos con una capa invisible la cual no puedes sobrepasar. Sólo se abre para responder los buenos días y porque aún enseñan en los colegios que eso es una norma de cortesía.


En principio asistía siempre a las mismas horas. Muy al estilo holandés. Pero luego de que me di cuenta que carecía de ojos azules, cabellos rubios y acento gargajeante, comencé a ir cuando me dieran ganas o cuando menos lleno estuviera.

Me apunté en todas las clases que pude. Bodypump, Bodystep, Bodybalance, y todos los body's que por ahí en el calendario de clases grupales aparecían. Y poco a poco me di cuenta que también el ejercicio tiene estilo holandés. Porque cuando uno ve a estos catirotes altos, uno se imagina que mínimo tendremos un Hércules o un Adonis impartiendo cada clase, animándonos a trabajar por unos bíceps como los de ellos, o por un six-pack, o unos glúteos contorneados y duros libres de pieles naranjas, o por lo menos para eliminar ese cauchito que siempre nos sobra. Pero la realidad cambia cuando aparece el negrito medio gordito, con cara de futbolero y cubierto hasta el cuello porque no tiene absolutamente nada que mostrar.

Luego de un tiempo empezaba yo a extrañar a ese manganzón que nos entrenaba en aquel gimnasio en Venezuela donde me inscribí por tres meses para justificar la espera de mi permiso holandés. Con ese si provocaba hacer ejercicio. Si, señor. Con ese si podías ver cual era tu meta final. O por lo menos ver, porque eso si daba placer no más de verlo. Hasta porras te echaba para que siguieras levantando el medio kilo de peso que habías escogido para entrenar los tríceps. En plena clase te repetía una y otra vez con esa voz de macho "piensa en tu cueeeeerpooooo!". Yo creo que hasta se le apretaban los músculos del glúteo cuando nos gritaba eso. Y uno comenzaba a pensar realmente en su cuerpo. Si, en el cuerpo de él.

Cada clase era diferente. No habían rutinas ni bloques musicales. Contrario a lo que sucede en este lado del charco.

Aquí han adoptado al señor Les Mills. Hacen y se rigen con lo que esta modalidad indica. Es más, ni siquiera tienen que pensar en la rutina porque todo está escrito y explicado en un pequeño librito que cargan siempre nuestros entrenadores a mano. Si a mitad de la clase se les olvidó cómo ejecutar una rutina, sacan su libro, lo abren en la página indicada y listo.

Cada rutina tiene una duración de tres meses. Tres largos meses haciendo las mismas repeticiones, escuchando la misma música y hasta escuchando el mismo único chiste a mitad de la clase. Toda una experiencia religiosa.

Sin embargo yo trato de poner todo mi empeño en realizar a la perfección cada rutina. De aumentar de vez en cuando los kilos en las mancuernas, de bajar un tantito más a la hora de hacer las sentadillas y de aguantar la sesión de abdominales completa sin parar. Al final, termino bañada en sudor, con los cabellos hechos trizas y más muerta de hambre que los niños de África. Y en principio me sentía regia, hasta que comencé a ver a estas extrañas especies de mujeres holandesas que no sudan ni medio, a pesar de que hacemos las mismas rutinas, de que los cabellos les quedan en perfectas condiciones y ni siquiera se lo han amarrado para evitar que les moleste mientras suben y bajan del step. Después de esto, ahora salgo apenada de que tenga sudada hasta las medias.

Menos mal que al final puedo echarme un rico baño después de la jornada física, aunque tenga que compartir la ducha con un montón de mujeres más, porque claro, esto es Holanda, y aquí no se está con pudores. Un espacio con 4 duchas para todo el mundo!

21 comentarios:

  1. Ja ja ja que comico, acabas de describirme en criollo la rutina de gym de mi novia Holandesa, con esa chspa con la que escribes, gracias!

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    1. Porque es holandesaaaaaa, Victor!
      Si es holandesa entonces se rige por un protocolo y unas normas, como todo holandes!

      Lo que me hierve el chanfles es que no sudan y además entrenan con la cabellera suelta! Terminan finas y en cambio uno parece un trapito! Que injusta es la vida!

      Saludos!

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  2. jajajajaja!!!! amiga Leyla ya me la imagino, y es que yo paso por lo mismo pero en la versión caribeña donde aqui si se suda aunque tambien hay las que entrenan con cabellos sueltos, no sudan y todo lo hacen como que si se fueran a romper. Eso si, los entrenadores son la estampa de lo que uno quiere llegar a ser y por lo que uno esta trabajando.

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    1. De verdad, amiga G!
      Si hay algo que extraño es el ejemplo a seguir en los gimnasios venezolanos. Aquí hay uno que hasta sonso se ve. Y da clases de Bodypump! Imaginatelo, alto, catire, con RULITOS en el cabello y con esa cara de sonso que nadie se la quita. Se le van los ánimos a uno... Pero todavía uno hace el esfuerzo... Siempre recordando al papasote ese que se levantaba la camisa mientras haciamos abdominales para que vieramos cual podía ser el resultado final!

      (me dio dentera) ;)

      Besos!

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  3. Ley el gimnasio donde está el inspirador cuál es?? yo quiero inscribirme en uno que este cerca del apartamento.

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    1. Ay muchacha... que no te escuche tu marido porque cuando vea al inspirador, no te deja salir de la casa!
      Pero como yo soy quinceañera, perdon, sisañera, te voy a decir donde está.
      Sabes la iglesia que esta cerca de la casa? Que mi mamá a veces va cuando no le da chance de viajar en avión hasta Paso Real? Bueno, cerca de esa iglesia hay también un concesionario. Si te metes por esa calle del concesionario, caminas un poco más y puedes ver el gimnasio. Es de puras féminas, pero el manganzon ese levanta todos los ánimos!
      Bueno, si me entendiste la dirección, te felicito! Porque no me sé los nombres de nada! Si no, preguntale a mi madre que ella sabe!

      Y le manda saludos al manganzon!

      Besos!

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  4. He aprendido a valorar lo que tenemos mi querida Ley!
    Como no tener un papito con chocolaticos listos para mostrar,suspirar e inspirar??????
    Pon un poster de un papis lindo mientras subes y bajas del step!!!!!jejeje

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    1. Querida Ely,

      Aquí no hay solución. Esto está perdido! Mejor me concentro en hacer bien los ejercicios para cuando vaya a alguna playa venezolana mostrar mis atributos (cara de say what?).
      Ya te dije! Estoy en la Misión Bikini, pero aún no veo los resultados! Muchos saboteadores alrededor!

      Aprovecha tu que estás por allá todavía!!!

      Besos!

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  5. jajjaa, voy a ir a ver si encuentro uno aca en Colombia :P

    Saluditos
    xx

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    1. Aprovecha, Mar, aprovecha! ;)

      Saludos de vuelta!

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  6. Jooooo pues que suerte (cuando estabas aquí) porque en el gimnasio donde yo iba lo que había era pura pluma suelta... detesto, no, no, DETESTO, que me entrenen o aprender una rutina aeróbica, de hecho era FELIZ, cuando hacia mis 20 min de caminata + 20 min de elíptica y luego al sauna... siiiiiiii, pero eso de seguir las reglas en el ejercicio no señor, por qué? por descordinada, no es sencillo que una zurda sobreviva con gracia en un mundo deportivo de diestros (todo lo hago al revés)...
    Cuando más feliz fui era subiendo a Sabas Nieves, pero, como hay un antes y después de la coña epidural, mi espalda ya no me permite ciertos trotes, pero eso, nada como la montaña para ejercitarse!!!
    Muchos besitos y ánimos Ley, que ese poco de rubias no tienen tu sabor ni estampa latina!!!

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    1. Caro,

      Yo creo que esta modalidad de Les Mills les cayó del cielo a estos holandeses que parece que sólo nacen con pies izquierdos.
      En tres meses se han aprendido la rutina a la perfección y ya no se pelan... Hacer una rutina distinta por día sería algo demasiado espontaneo, por lo tanto, anti-holandés!

      Vamos guapa, por lo menos a las clases de yoga de la Estancia para darle movimiento a estos cuerpos que se nos ponen viejos y oxidados!

      Besos de vuelta!

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  7. Uhhh que tiempos aquellos de cuando yo iba al gym, nunca me puse bien buenote pero por lo menos si bajé de peso, y sospecho que de no ser por mi genética que jugaba en mi contra si hubiera podido tener cuerpazo porque en serio creo que hacía mas ejercicio que la mayoría de la gente, que de 3 horas que iban, 2 se la pasaban plática y plática.

    Saludos!

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    1. Ivan,

      Esa es otra de aquí también. Se van siempre en grupo porque no pueden entrenar solos. Especialmente los fortachones que van a levantar pesas... que generalmente son los veinteañeros y polacos. Debe ser que hablar también saca musculo!

      Saludos de vuelta!

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    2. A la mejor van en grupo porque necesitan porristas que los estén animando! Te digo que acá en el gym donde yo iba así se la pasaban, plática y plática y el poco ejercicio que hacían siempre era como -Si, ya vas campeón!, tu puedes tu puedes! una mas una mas!-

      Saludos!

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  8. Jajaja lo que me he reido, sabe tu holandés leer español?? a ver si no va a ir a Venezuela a matar al tipo ese!!

    Yo deje de ir al gimnasio cuando empecé en la construcción, ya era demasiado pa mi body. Aunque vamos, jamás fui a levantar pesas ni nada de eso, yo era mas de las peleas, me encantaba el kickboxing... pero se hizo incompatible.

    Un saludo Ley

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    1. Claro que si, mi estimado Andaluz!
      El marido sabe español suficiente como para leer mis escritos. Pero eso no me atemoriza ni a mí, ni a todas las defensoras de instructores como ese manganzón. Un holandés no puede contra tantas chicas planetariamente enamoradas de un cuerpo perfecto! jejeje

      Yo quería también algo como kickboxing, pero parece que el señor Les Mills no incluyó eso en su libro.

      Saludos de vuelta!

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  9. Hola Ley! me ha encantado tu relato,me ha divertido mucho y al respecto quiero compartirte que justo eso de ser tan repetitivo y predictivo era lo que me hacía tirar la toalla en cuanto a ir al Gym se refiere, de plano yo iba a horas donde nadie iba con mi ipod para oir mi música y hacer rutinas como se me diera la gana pues le quitaba lo aburrido, ahora estoy experimentando hacer Yoga por internet, sí, nunca me animé a ir a un salon de clases pues nunca me he caracterizado por ser flexible y tener buena elastisidad así que me daba pena ir a pasar verguenzas así que esta modalidad me ha encantado, si te gustaría probar podrías checar la clase gratis que publican y explorar su página www.ciudadyoga.com
    Empatizando con tu experiencia yo en esta nueva Ciudad en la que vivo, también me he refugiado en el ejercicio para mantenerme activa, ocupada y generando dopamina para sentirme bien! Saludos!!!

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    1. Intro,

      Igual que tu yo tampoco he sido muy flexible, pero cuando me pongo al lado de estas rubias mayores de 60, me siento regia y se me quita la verguenza. Así que me he inscrito en todas las clases que he visto. Igual muchas veces voy a hacer mi propia rutina que generalmente es más ejercicio de cardio que nada. Tu sabes, por eso de que restar kilos (aunque no este restando nada!).

      Muy buena la de mantenerte activa... Así disminuimos el tiempo pensando en cosas innecesarias y que al final nos termina enfermando!

      Saludos de vuelta y suerte en tus nuevos planes!

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  10. woww te admiro, te dire que yo apenas comence a caminar entre los bosque cercanos de mi casa, pero soy malisima para el Gym en México como 800 veces trate y nada mas conseguía ir un par de dias, soy malisima malisima.

    tú aprovecha que te gusta mucho... cuidate

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    1. Sabes? Ir al gimnasio es así como cuando escuchas el despertador y estás en esos minutos de dilema entre realmente salir de la cama o quedarte debajo de las sábanas. Al final levantarse gana porque es obligación (para los que la tienen). Pero ir al gym, como no es obligado, cuesta tanto como despegarse de las sábanas. No te creas que porque me gusta entonces es fácil tomar el bolso y caminar hasta el gym... De hecho, a veces llamo a una amiguita a ver si vamos juntas porque me da pereza ir solita.
      Ya después allá confieso que es sabroso. Como dije, termino pensando en las calorías que estoy quemando y no en cosas tontas que le restan energías a mi nueva vida!

      Animo, Almita... Un poco de ejercicio ayuda... y si tienes a alguna amiguita a quien sonsacar, hazlo!

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