5.31.2012

Nadando en aguas holandesas

Con un apretón de manos cerramos nuestro trato. Yo trabajaría para ellos en la caja de la piscina del pueblo que sólo abre en temporada de vacaciones. Hasta Septiembre. Dándole los buenos días al público, recibiendo sus €3.60 y deseándoles una agradable estadía en nuestras instalaciones.

Los primeros dos días de trabajo, lo admito, me sentí usada, devaluada, marginada, y aunque mi mente repetía un millón de veces que eso sólo era para bien, el dolor en mi cuerpo aniquilaba todo pensamiento positivo.

Barrer, trapear, limpiar miles de ventanas, echarle agua a los vestidores, recoger el agua de los vestidores, limpiar superficies, seleccionar lo todavía bueno para la nueva temporada y botar lo malo de la antigua, organizar, equipar. En fin, un trabajo fuerte que alguien debía hacer, y qué mejor opción que poner a un par de nuevas en el equipo a hacerlo.

Ahí estábamos mi Coordinadora -tan nueva como yo- y yo. Solas. Organizando todo el desastre que nunca organizaron el último día de la temporada pasada. Conociendo el lugar donde íbamos a trabajar sin que nadie nos lo presentara formalmente.

Después de esos días fuertes, sin haber caído en la tentación de mandarlos a todos al carajo, vinieron los días de entrenamiento en la caja de la piscina bajo techo. Conocer el programa, contar los céntimos, saludar a la gente, sonreírles, resolver sus problemas. Todas tareas que me servirían en mi futuro puesto de trabajo. Todas tareas que en español serían pan comido, pero en holandés, requiero de un esfuerzo extra para poder acostumbrarme a la manera de hacerlo.

Afortunadamente Holanda es un país de "libro de instrucciones". Para todo, todo, absolutamente todo, existe un manual donde especifican todo lo que debes hacer. Podría apostar una teta a que el gobierno también se rige a través de un manual, el cual rara vez se deben saltan. Bueno, así funciona todo aquí. Así que tomé mi manual, me lo llevé a casa y le di par de hojeadas. Si hubiera sido una holandesa, me hubiera aprendido cada punto y coma de memoria, pero como soy venezolana, sólo leí los títulos y saqué mis propias conclusiones esperando que estuvieran en concordancia con el contenido del manual.

Ya para ese momento mi muy grande anhelo de renunciar había disminuido y poco a poco aceptaba que sólo sería por un período corto y que era la mejor opción para mantener esta mente en pena ocupada por un tiempo.

Inauguramos la nueva temporada de la piscina abierta del pueblo -o ciudad, dicen ellos-. El clima estaba en nuestra contra y no quería subir ni siquiera a 15 grados. En plena primavera y esto parecía un invierno caraqueño.

Con las temperaturas así nadie se animaba a echarse un chapuzón en las nuevas aguas temperadas de la ciudad -o pueblo, como digo yo-. Parecía ser el trabajo más fácil y aburrido del mundo. Recibir el pago del día por haber tenido el culo aplastado en la silla durante 8 horas compensaba a ese par de días fuertes del inicio. La cantidad de visitantes era proporcional a la cantidad de trabajadores. Cuatro.

Pero esto es Holanda, y ya sabemos como es el clima de temperamental por aquí.

Las temperaturas subieron, el sol se asomó, los holandeses se desvistieron, y por supuesto, todos se fueron a la piscina del pueblo.

Esto ahora era una rumba. La cola de niños esperando ansiosos poder entrar para echarse el primer chapuzón del año casi llegaba al otro pueblo. El número de visitantes se había multiplicado por 100 y nosotros todavía terminando de limarnos las uñas. Nos tomó por sorpresa y gracias al buen equipo que hemos hecho mi coordinadora y yo, pudimos conseguirle solución a todo lo que se nos estaba viniendo encima.

Por fortuna de mi bolsillo, pude conseguir varias horas extras en la semana. Para desgracia, esas horas extras consistían de sol radiantes y temperaturas altas, por lo que además de un dinerito adicional, también tuve que contar con trabajo fuerte y constante.

No me quejo. Realmente me gustan los días fuertes y que podamos cumplir con todas nuestras metas. Porque podrá ser un trabajo para tontos, pero uno siempre tiene esa mala maña de hacer las cosas bien, o a veces mejor, si eso es posible. Y me anima mucho escuchar palabras de agradecimiento y de escuchar decir que se sienten orgullosos de alguien que con tan poco tiempo en el país y con un idioma diferente, puede ser capaz de llevar tareas con tanta presión y adaptarse tan rápidamente.

Termino muerta pero siempre espero al lunes para ver mi recompensa. Mi mente ya no piensa en las horas de vida que estoy perdiendo y a veces hasta extraña un día de vagancia como ya se había hecho costumbre.

8 comentarios:

  1. Asi es esto del trabajo, pero que bueno que lo tienes y que al menos no lo odias, que bueno que tienes con quien hacer equipo y resolver los problemas que salgan! todo, todo te sirve de experiencia y pues te recomiendo muchas agua y bloqueador y gorra para el sol tremendo que a lo mejor se acerca!! no te me vayas a insolar

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    1. Oye Negra, de verdad que sí! Importantísimo llevarse bien con los compañeros... creo que eso ayuda a que le tomes cariño!

      Tomaré tus recomendaciones en cuenta. Aunque como trabajo en la caja, no me expongo al sol ni nada. Estoy siempre en la oficina. Si no, imaginate, quedaría tostada en medio día, y luego de dos días ya el color no saldría ni con detergente! jajajaaja

      Saludos!

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  2. Pero que razón que tienes con lo del manual de instrucciones!! :D

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    1. Ahhhhh... te ha tocado tu manual de instrucciones! Yo creo que eso es para evitar interactuar con tu colega y hacerte amigo! Porque en este país tu colega jamás es tu amigo! ;)

      Saludos!

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    2. No, la verdad es que a mi en el trabajo siempre me han tratado muy bien... Pero tenia una compañera de piso Holandesa que era comiquísima, cada día aparecía con un manual de instrucciones diferentes: como hacer aerobic, como dar masajes, como convertirse en un corredor profesional, como cocinar pasteles, eeetc.... Nada de mirar por internet ni improvisar, siempre siguiendo a rajatabla el libro de turno, jajaja.

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    3. Ajaaa... con que la vecinita!!!
      Pues es así... aquí todo está pensado. No tienes que hacer más nada que leerte el libro de instrucciones. Arma de doble filo, por supuesto, porque se limitan a cumplir y no a crear.
      Pero es así!

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  3. Mantener el día en algo diferente seguro hará que desarrolles nuevas o empolvadas habilidades, la que ya se asomó es la de compromiso y adaptación! bien hecho!!! seguro poco a poco la rutina se hará mas agradable y la recompensa mayor! éxito!

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    1. Por supuesto, estimada Intro.
      No importa el trabajo que sea, lo que importa es cumplir y adquirir nuevas experiencias.
      Gracias por los buenos deseos, y de la misma manera para ti!

      Saludos!

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