8.19.2012

Vacaciones en manadas

Mientras escucho su chuicheo con su tocotocoto, trato de concentrarme en algunas páginas de mi libro de holandés. Tengo mucha tarea por hacer y la aceptación a todas las invitaciones de nuevos proyectos me ha dejado la agenda -dichosa agenda que se apodera de mi- sin espacio para mucho.

Nunca pensé que en algún momento me alegraría tanto que Pablo tenga tanta porquería guardada. Mientras él rebuscaba en el desván, mi corazón palpitaba con más fuerza produciéndome más excitación. Nada bueno cuando se está a 33 grados, cuando cada pequeño e insignificante movimiento causa una gran incomodidad.

Es que según cuentan las malas lenguas holandesas, y me consta que les gusta contar bastante, este ha sido el fin de semana más caliente en los últimos 18 años de este país.

8.13.2012

Estación destino

De regreso a casa. En el mismo tren de siempre. De siempre desde que empecé ésta nueva etapa. No fue hace mucho pero es como si hubiera sido de siempre.
El camino es largo pero como todo lo que cuesta tiene su recompensa, pues voy alentandome que a mi llegada seré premiada.

Hace algún tiempo que hago está ruta. No importa que demande más de mi tiempo porque hago lo que me gusta. Hago lo que aprendí por muchos años. Hago lo que nunca renuncie a hacer. Aún en esos momentos de duda y desesperación que tentaban a mi debilidad para alzarse con el triunfo de otra vida.

No. Nunca permitiré que los malos momentos triunfen sobre los sueños.

Y aquí voy. En el tren que, aunque largo su camino, me llevará a mi destino. A veces sin paradas, a veces con muchas, pero lo importante es llegar.

Este tren me transporta al mundo de las líneas, de los colores, los materiales, de las dimensiones, los espacios, de la gente y sus oficios, de la ciudad.
Me lleva a debatir con colegas, a aprender de ellos, a conocer nuevos términos, nuevas técnicas, nuevas maneras de uso.

Y yo que pensé que me lo sabía todo. O por lo menos casi todo.

Pero cada día es un nuevo reto. Una nueva asignación, un nuevo tema, un nuevo objetivo que alcanzar. Como para no aburrirse. Aunque tiemble con cada uno. Porque aunque no lo sepa, no puedo negarme a aceptar un reto.
Quizá no sea la mejor solución, ni la más novedosa, pero hay que continuar en el proceso de aprendizaje porque este tren aún no llega a la estación final. Y hay que seguir el camino. Siempre.