10.10.2012

Quiero ser tan felices como ellos

Si existe algo que aunque lo intenten nadie puede interrumpir, es mi sueño. Pero esa madrugada, a las 4 de la mañana, desperté e inmediatamente estiré mi brazo para alcanzar ese aparato que me conecta en tiempo real con mi antigua vida. Y todo el sueño desapareció.

Así, y no por voluntad propia.

Mi sueño y el de muchos, desapareció.

Y mi pensamiento fue más allá de lo que conozco y quiero, y comencé a desear poder ser tan feliz como ellos.

Porque creo que deben ser muy felices. Deben vivir con una conciencia más tranquila que la mía y deben tener sueños más grandes que los míos.

10.01.2012

Ser normal o no serlo

Empiezo a entender que tengo un miedo enorme a la llegada del frío. No del invierno, sino del frío. El tiempo pasa muy rápido y el frío no ayuda. Las noches son más largas y este cuerpo tropical aún no entiende que eso es normal y que no debe seguir ronroneando a las 10 am. Pero admito que lo más difícil de todo es tener que posar las nalgas en la poceta fría. Mañana, tarde o noche. No importa la hora. Que tus calientes nalgas se topen con el frío aro de la poceta, nunca va a ser agradable.

Debe ser por eso que estos holandeses decoran sus baños, especialmente los de visita. Necesitan entretener al invitado y desvirtuarlo del contexto al cual se van a enfrentar. La poceta fría. Por eso muchos tienen sus más valiosos recuerdos colgados en las angostas paredes de los baños. Álbumes completos de fotos tapizan los muros y al invitado no le queda otra que quedarse más tiempo en ese metro cuadrado para chismosear la historia del anfitrión.