10.13.2013

Open house: www.naciendoenholanda.com

¡Listo!
¡La cinta ha sido cortada!

Les doy a todos la bienvenida a mi nueva casa, donde podrán seguir conociendo a Holanda a través de las historias de esta venezolana.


Para que vean que no me he ido sino que estaba sólo de parranda, les he dejado un par de historias entretenidas junto a un par de álbumes para remendar mi ausencia. Y como fue imposible contactar a Pitbull para que asistiera a está fiesta virtual -ya tu sabe, Pitbull, que no te vuelvo a llamá!- vámonos de sorteo.

¿Qué hacer?

Pues déjame un mensaje en cualquiera de las dos entradas que hay ya publicadas en el nuevo www.naciendoenholanda.com junto un correo electrónico de contacto, y el 15 de Noviembre haremos que una mano inocente saque el papelito ganador.

¿Que cuál es el premio?

Iba a ser una entrada al concierto de Pitbull pero como nunca atendió a mi llamado -ya tu sabe, Pitbull- y considerando que estamos próximos a las fechas decembrinas, Sinterklaas y sus negritos serán los protagonistas de este premio sorpresa.

¡Gracias a todos!
¡Nos vemos en mi nueva casa!

9.13.2013

Muy pronto...

Y se fue. De nuevo. El verano se ha retirado con bombas y platillos, con papelillos y serpentinas, dando lo mejor que pudo ofrecer hasta el último momento. Aún después de todas nuestras quejas por su tardía aparición, el #verano2013 lo hizo de maravilla. No cabe duda.

El último día de verano

8.03.2013

Malas influencias

I


No hay nada mejor que salir de la cama tarde cuando ese día la agenda está desocupada. No es sobre despertar, es sobre el verbo salir-de-la-cama.

Cuando era una desperate housewife, y la agenda aún no se apoderaba de mi persona, el reloj despertador que compré alguna vez para mi lado de la cama solo servía de adorno. Ni sus números en rojo titilando, ni la estación noticiosa, ni sus baratos, duros y difíciles botones podían evitar que yo continuara con lo que más disfruto en este mundo. Dormir. Eso sí, eso solo sucedía cuando Pablo marchaba a su jornada laboral. Yo solo sabía que había amanecido cuando él intentaba románticamente despedirse de mí y yo lo ignoraba sumergida en lo más profundo de mi inconsciente.

Si. Nada mejor que salir tarde de la cama y recortar el día improductivo a su mínima expresión. Hasta que era sábado y domingo y a Pablo le daba por querer salir de nuestro nido a eso de las 7:30 am.

Y yo me le preguntaba, "¿pero si no tenemos nada que hacer, para qué levantarse tan temprano?".

¿Ahora?

7.24.2013

Hasta en las mejores familias

Aún estábamos congelándonos y ya habían comenzado los trabajos de remodelación en las vías de nuestra pequeño pueblo gran ciudad.

Ommen, como toda gran ciudad, está dividida por un importante río importado desde Alemania, el Vecht. De un lado está la ciudad, con su centro, zona industrial y urbanizaciones más recientes, y para el otro están los suburbios, los campings, la "montaña" y la estación de tren, medio de transporte muy utilizado en estos países de abajo. Incluyéndome a mi.

Sorpresa nos llevamos una mañana cuando Pablo, amablemente como siempre, me llevaba a la estación para yo hacer mi camino en rieles y él el suyo en ruedas a nuestros destinos de trabajo. La mitad del único puente decente que comunica ambas partes estaba medio operativo. Habían cerrado la mitad para realizar trabajos de remodelación.

Muy a pesar de que todos las semanas contamos con el periódico local, de que podemos sintonizar el canal de tv de la región, o de seguir por twitter o facebook las peripecias del pueblo, sólo nos enteramos gracias a los suegros de lo que había comenzado en el pueblo y por el tiempo en que se extendería. Los trabajos del puente se debían a un replanteamiento urbano y de tráfico de nuestra hermosa pueblo ciudad.

Marzo, abril, mayo, junio, julio...

Cada mañana era una nueva aventura para cruzar el puente y alcanzar mi tren.

7.08.2013

Sensation Into The Wild 2013

No importa el tiempo que uno viva afuera de su país. Hay momentos en el que te das cuenta que nunca dejas de pensar como venezolana aunque otros piense que ya no eres más de ahí.

Así fue éste sábado de nuevo cuando nos arrancamos a una de las fiestas más famosas en el mundo. El Sensation.

Sensation Into The Wild

6.23.2013

Vacaciones en Holanda

Es oficial. Ya el verano cortó su cinta. Aunque parece haberse ido ya de vacaciones también y de paso dejó un reemplazo, la lluvia. Así que andamos todos en shorts pero con sombrillas -¡no pegamos una!-.

El turismo en el pueblo se ha activado. Ni hablar en Amsterdam y alrededores. Subete no más al tren en un fin de semana y quienes ocupan los puestos son en su mayoría maletas. Me carga que estos holandeses no puedan subir sus gordas pertenencias arriba en la parrilla especialmente diseñada para esos casos. Los terrestres como yo debemos suplicar por un puesto con tonos amistosos cuando por dentro vamos disparandoles con la ametralladora. Pero en fin, decía que ya nos llenamos de turistas.

Debo confesar que lo que menos quiero para estas vacaciones es visitar algún cercano lugar con holandeses. Todos uniformados en shorts caquis, blusas con motivos tropicales, medias de oficina horriblemente combinados con sandalias y morrales cargados de sanduches en bolsas plásticas, mapas de la ciudad y una mano de cambures. No, no. A mi que me lleven a donde uno vaya vestido de sol mientras descansa relajado en una cama de arena clara mientras los mojitos se recargan por arte de magia.

No. ¡Que no me quedo aquí!

Hasta que veo este video y la cosa me parece mejor.


¿Acaso no provoca quedarse?

6.13.2013

Visitas que siempre son bienvenidas

Y al final del día, cuando te dicen: Mi casa es tú casa, sabes que además de haberlo disfrutado, lo hiciste bien también.

Es que uno es así. Le abre las puertas de su casa a todo el mundo -a excepción que sea un holandés olfateándote la casita-. Puede haber pasado mil años y nunca haber conversado desde que ambos, aún con pañales, eran ahogados en la piscina celestial del bautizo católico envuelto en mantas blancas, aún más celestiales. No importa. Uno se reencuentra, se cuenta en fracciones de segundos un resumen curricular desde luego del chapuzón en la iglesia, y queda por sentado que si alguna vez alguno de los dos personajes -o más- están por las latitudes donde residen, "en mi casa te puedes quedar", o por lo menos "pasa a visitarme para que conozcas mi ranchito, y de paso te quedas".

Uno es así. Uno, que es latino, es así.

Pablo nunca había tenido tanta visita que hospedar hasta que llegué yo y los invité a todos.

5.25.2013

Lo que dice Instagram esta semana

Instagram: @MooiLey
Hay algo que asombra a todos los turistas europeos al llegar a cualquier ciudad de Venezuela, y son las rejas que protegen a toda edificación sin importar su función. No hay rincón en donde no haya si quiera unas cuantas verticales de acero que den la sensación de seguridad a los de adentro y aleje un poco a los de afuera, especialmente los que creen ser dueños de los ajeno.

5.20.2013

5.13.2013

El toque de Pablo

Con el amor que le pone Pablo a nuestro su jardín, no podía dejar de presentar la serie de colores que ya han empezado a colorearnos la vista.

Seguiremos esperando con entusiasmo las fresas, el kiwi, los ajíes y quién-sabe-qué-más que haya plantado en los poquitos centímetros cuadrados que sobraban de espacio.




5.11.2013

Chile

Cuando mi papá me dijo que iría en abril a Chile a correr los 42 km del Maratón de Santiago, salté inmediatamente a decirle a Pablo que nos íbamos de vacaciones muy lejos en tan sólo un par de meses.

Arreglamos todo rápidamente. Coordinamos nuestros días libres y le avisamos a todo el mundo que no estaríamos disponibles por tres semanas o quizá más. Los papás de Pablo se morían de nervios -como siempre que nos vamos de viaje-, los amigos nos miraban con recelo y los más despistados seguían preguntándome cuánto tiempo tenía lejos de mi tierra -a lo que siempre respondía "no voy a mi tierra, voy a Chile"-.

Dos días, cuatro aviones y tres escalas nos costó la ida. Cuando llegamos a Santiago, caminaba en los pies más gordos que jamás había tenido. Pero habíamos llegado al fin. Ya abrazaba a mis hermanitas y comenzaba a escuchar ese acento tan peculiar de los chilenos. Hasta retada en migración por no haber pasado por la taquilla que se nos indicaba en el marcador, aún cuando fuimos los únicos de ninguna fila. Ya me sentía como en casa.

5.04.2013

Tulpenfestival

Holanda, país del sexo, las drogas... y de los tulipanes!

Como el sexo y la droga es de todos lo días, hablemos de lo que dura poco, sí, los tulipanes, la época en que los japoneses invaden a los Países Bajos con cámara en mano y posando al lado de cada una de las flores con manito arriba y símbolo de la paz.

Keukenhof es lo más conocido. Y lo más concurrido también. Intenso, diría yo. Entras y te quedas en estado de shock del que despiertas sólo cuando sientes que te estas comenzando a babear y las cámaras japonesas te apuntan. Maravilloso, sin duda, pero a mitad del recorrido comienzas a cuestionarte la salud mental de estos holandeses. ¿Cómo le hacen para inventar tanto?

4.28.2013

Volver de nuevo

Los días antes de un viaje son crucialmente ocupados, y al parecer también los días después.

Llegar y retomar esta vida luego de tres semanas en Chile disfrutando de mis hermanitas y mis papis, no está siendo fácil. Hasta me hace falta el smoke de Santiago.

He pasado estos días tratando de ponerme al corriente de todo lo que dejé en stand by, pero también poniendo manos a la obra en diversos nuevos proyectos e ideas que tengo en mente. Esto quiere decir que aterrizando ya tenía los días abarrotados y sin mucho tiempo para climatizarme. Me gusta, pero aún mi mente y cuerpo se sienten en vacaciones.

Tengo algunas carpetas en la laptop cargadas de fotos del viaje. Anoche me divorcié de todas las responsabilidades y me senté a editar algunas. Están maravillosas. O quizá no. Debe ser que nada más de verlas refrescan los momentos vividos. No sé, pero creo que estas fotos me gustan más que las de otras ocasiones.


Lago Pehoe, Patagonia, Chile.

2.23.2013

Dialogo con Amanda


Hace tiempo tuve que ir a La Haya para hacer el registro de un documento para enviar a Venezuela. Como el viaje es un poco más largo y caro de lo normal, siempre que voy trato de hacer el resto del día allá, bien sea viendo tiendas -ok, ok, comprando algo también-, conociendo nuevos cafés y hasta una vez nos fuimos a un restaurant con Gabriela y su combo y Amanda y su aún-no-completo combo.

Gabriela es una paisana -me gusta esa palabra porque suena a tribu- que ese día se ofreció a servirme de testigo para la legalización del documento, y Amanda es paisana bloguera que ese día conocí en persona mientras nos comíamos unos espaguetis en el centro de La Haya.

A Gabriela la he visto un par de veces más porque compartimos la misma Embajada. A Amanda nunca más la vi, pero siempre conversamos y nos damos ánimos a través de nuestros blogs porque las dos somos prestadas en este país y nos ha tocado pasar por las mismas cosas de novatas.

2.18.2013

Mi casa, NO es tu casa

"Y, ¿qué dijo de la casa?"

Esa es la pregunta de Pablo cuando le dije que hoy había tenido un visitante en casa.
Me molesta esa pregunta porque no vino ningún tasador o experto en bienes raíces, no fue un arquitecto ni un constructor, no fue un diseñador de interiores, ni siquiera un fabricante de muebles.

Quien vino fue un vulgar ciudadano común que reside cercano a nosotros y con quien esta mañana debía conversar sobre asuntos que nada tenían que ver con esta o ninguna otra casa.

Dos segundos luego de la pregunta recordé que quien la formuló es un holandés, quien vino fue otro holandés y quien aquí escribe es una venezolana que aún no entiende esa costumbre holandesa de meter las narices en las casas ajenas.

Ellos localizan la calle, luego el número de la casa, luego el nombre de los residentes de la casa y ahí empieza todo el show.

2.02.2013

Dulce espera

Sobre el centro de la mesa de la habitación de receso reposa abierto un paquete de crakers. Abierto. Haciendole compañía a la caja de muisjes color azul y blanco. Quién sabe cuántos días tendrá ahí porque el bebé de Martha nació ya hace algunos y viendo lo descrito, la celebración parece seguir.


Felicidades! Es un niño!
Es que ha nacido otro bebé. Otro. Y hay que celebrarlo. Con crakers y muisjes del color del sexo del nuevo integrante del planeta. En el caso de Martha, azul masculino le ha salido el muchacho. Y ya todos lo saben. Y ya todos se comen la noticia. Gracias al jefe por el correo.

1.27.2013

Integración: Inburgering y NT2

Esta semana he aprendido que a veces hay que dejar que la suerte te ayude. Contra todas mis creencias de "cada esfuerzo da frutos", me rindo ante la bendita suerte porque no existe otra explicación.

Mira que aprobar el único examen donde una parte de las respuestas fueron elegidas al azar porque el tiempo no daba para más, eso sólo puede ser un golpe -por no decir coñazo- de suerte.

A ver, empecemos desde el principio.

A quien pueda interesar,


Venir a Holanda no sólo implica documentos sellados por funcionarios, los pagos de permisos, el ticket de avión, los 10 kilos de sobre peso en la maleta y las tres chaquetas que piensas que te servirán en la época invernal pero que sólo abrigan en días frescos de verano. No. Esos son sólo pequeños detalles en comparación con las que hay que pasar estando aquí para cumplir con requisitos de integración exigidos por la ley.

1.14.2013

Una vida en claves

¿Alguna vez te dije que soy mala con los números? No, no hablo de cuentas, sino de números. De esos que hay que recordar. Por ejemplo, un típico caso cuando estás acompañado de alguien y te dice: "grábate este número para que me lo recuerdes ahorita".

¡Ponchada!

Mi cabeza empieza: 51258465. Repito: 51258493. Repito por si acaso: 51246318951. Y al final, ya no sé que número tenía que recordar.

Pero, ahondando un poco más en este tema, comienzo a creer que es la capacidad de mi cerebro de almacenar en corto tiempo, porque también me pasa con los colores. Lo sé porque si veo un carro de un color pasar, te puedo asegurar segundos después que era de otro color.

La cosa es que en esta vida holandesa me he lamentado más sobre los códigos y claves que he debido aprenderme para funcionar en el día a día.