1.14.2013

Una vida en claves

¿Alguna vez te dije que soy mala con los números? No, no hablo de cuentas, sino de números. De esos que hay que recordar. Por ejemplo, un típico caso cuando estás acompañado de alguien y te dice: "grábate este número para que me lo recuerdes ahorita".

¡Ponchada!

Mi cabeza empieza: 51258465. Repito: 51258493. Repito por si acaso: 51246318951. Y al final, ya no sé que número tenía que recordar.

Pero, ahondando un poco más en este tema, comienzo a creer que es la capacidad de mi cerebro de almacenar en corto tiempo, porque también me pasa con los colores. Lo sé porque si veo un carro de un color pasar, te puedo asegurar segundos después que era de otro color.

La cosa es que en esta vida holandesa me he lamentado más sobre los códigos y claves que he debido aprenderme para funcionar en el día a día.


Todo empieza muy bien, hasta que el formulario que estoy llenando llega a la parte de "Cree una clave". Y ahí empiezo yo de nuevo. "Clave". "Crear". "Clave". Y en la mayoría de los casos, cuando no se trata de un formulario demasiado serio -eso siempre pienso yo de todos los formularios-, "creo" la misma serie de claves que anteriormente había creado. O sea, sería como una re-creación de clave.

En otros casos, las claves están ya creadas. Sólo debes memorizártela y recordarla cada vez que desees ingresar en donde carajos tengas que ingresar. Y ese es el caso de muchos casos holandeses que me han tocado. Porque claro, yo ya he reducido mis probabilidades al mínimo de olvidar claves reutilizando las mismas en cada perfil nuevo, pero ese no es el caso en esta nueva vida.

Recién nacida en esta vida, me tocó inscribirme en el DigiD para tramitar la evaluación de mi título venezolano. El DigiD es una base de datos donde estamos registrados todos los holandeses y no tan holandeses residentes en el país. Es como tu llave maestra y sirve para tramitar cualquier solicitud al gobierno o sus entidades. Y por supuesto, requiere de una clave.

La clave no la creas tu vía internet cuando haces tu inscripción, sino que unos días más tarde tienes que esperar un sobre que traspase las fronteras de tu puerta hacia adentro para luego ingresar un código que viene por escrito, el cual genera LA clave, que va a ser tu ficha para toda la vida ante el gobierno. Por supuesto, una cosa súper secreta de la CIA con la NASA juntos. Una clave que tienes que guardar debajo del colchón porque vale más que tu vida. Y así lo hice. Bien guardada para que nunca nadie la encuentre. Ni siquiera yo.

Un año después, cuando Pablo me pidió la clave para hacer las respectivas declaraciones de impuestos, ya no sabía en que colchón es que la había guardado.

No menos importantes son las claves de mis 20 trabajos. Las del website, las de la piscina, las del trabajo voluntario, las de la oficina.

Las del website: Ingrese clave para acceder a la página de contenido web, ingrese clave para acceder al servidor, ingrese clave para acceder a la plataforma del equipo de trabajo, busque la clave porque esa no era la verdadera clave.

Las de la piscina: Ingrese clave para acceder al local, ingrese clave para abrir la caja fuerte, ingrese clave para acceder al sistema de caja, ingrese clave para abrir la puerta si se cerro, ingrese clave de nuevo para abrir la caja fuerte porque con una vez no basta, ingrese clave para acceder al servidor, hable en clave con los clientes fastidiosos para que no pregunten mucho, la clave de la puerta de adelante no es la misma que la de atrás. Fuck! Necesito aprenderme la otra clave.

Las del trabajo voluntario: Ingrese clave para acceder al software de administración, ingrese clave para hacer pagos, ingrese clave para hacer cobros, ingrese clave de nuevo porque pasó mucho tiempo sin utilizar la clave, clávese un cuchillo porque ya no puede más con las claves.

Los de la oficina: Diga la clave para que le abran la puerta y no se le congele el culo afuera a -2, ingrese clave al encender el computador, ingrese clave si va a descargar un plano catastral, píquele el ojo al pasante en forma de clave para que le sirva un café, ingrese clave si le toca salir de último de la oficina porque al jefe se le ocurrió unos "pocos" cambios a la 4:58 pm.

Me pregunto yo, ¿no es más fácil poner uno de esos escaneadores de ojos en todo lugar que se necesite clave?

Y tú, ¿tienes una vida en clave como la mía?

11 comentarios:

  1. Si quieres que te responda, ingresa la clave!!! Bienvenida al primer mundo, Colega ;-)

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    1. No tienes un escaneador de ojo?
      Ya no puedo más con las claves!

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  2. Jajajajajaja. Sí, yo me estoy volviendo loca. Y tengo varias claves que son digamos la misma pero escrita de diferentes versiones. Es confuso.
    He optado por hacer un archivo de word con la lista de claves, pero ahora habrá que esconderlo.
    Muchos saludos !

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    1. Lo he pensado también, Amanda. Pero luego de un tiempo terminas aprendiendote el poco de claves que tienes que usar a diario.
      Claro, el problema es cuando, por ejemplo, vas a pagar con tu clave en el mercado, y sólo puedes recordar la clave de la oficina!

      Estamos esclavizados!

      Gr!

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  3. Anónimo14.1.13

    Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. Es horrible! Quien tuviera buena memoria para retener esas claves! Al menos en mis teléfonos móviles he acabado por poner una clave de ceros a lo abuelete y tener un par de cifras menos que recordar. Saludos.

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    1. Las del teléfono, las de la tarjeta de débito, las de Zalando y el Wehkamp...
      Ya empiezo a creer que hay Claves entre escritas en el libro que leo todos los días en el tren!

      Saludos de vuelta!

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  5. De pana que es imposible acordarse de tooodas las 500 mil claves que involucra esta existencia terrenal, te lo digo con todo y mi background de administrador de redes y/o mi cortisima memoria. Pero gracias a la tecnologia, tu celular Android tiene programas que permiten almacenar todas estas claves de forma muy segura. Solo tienes que aprenderte 1 sola clave para ingresar a la aplicacion y el resto es pan comido.
    Vive la Liberte!!!

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    1. De pana! Y tu me vas a lanzar otra clave más! Y si se me olvida la clave del programita? y me quedo sin claves? Y después, quién podrá defenderme?

      Voto por el escaner de retina ocular! Si no te sirve con un ojo, usas el otro!

      Que viva!

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  6. Hola Ley!!! de acuerdo contigo y tus claves!!! yo aun no estoy en el primer mundo pero aqui en el tercero, te puedo asegurar que vivo tambien en claves con todo!!!! jijijiji Me uno al reconocimiento de retina ocular asi no me tengo que aprender las claves de mi mama tambien!!! un abrazo

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    1. Queeeeeeeeeeeee? Y las de tu mamá también?
      Menos mal que la mía se independizó rápido... No aguantó a sus hijos impacientes y le tocó aprender y memorizar todo sola! ;)

      Besos!

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