5.25.2013

Lo que dice Instagram esta semana

Instagram: @MooiLey
Hay algo que asombra a todos los turistas europeos al llegar a cualquier ciudad de Venezuela, y son las rejas que protegen a toda edificación sin importar su función. No hay rincón en donde no haya si quiera unas cuantas verticales de acero que den la sensación de seguridad a los de adentro y aleje un poco a los de afuera, especialmente los que creen ser dueños de los ajeno.


Y así como ellos se sorprender con lo nuestro, así me sorprendí yo cuando vi por primera vez un edificio en el barrio de IJburg en Ámsterdam envuelto con las mismas. Claro, diferentes son las razones de este arquitecto para escoger este método de protección, y como ven, se tomo quizá más tiempo del debido para que no sólo fueran parte de la seguridad del usuario, sino también que rompiera un poco con las exageradas líneas rectas de todas las edificaciones holandesas.



Y mira que aprovechando que estábamos en la capital nutriendo nuestros conocimientos arquitectónicos, pasamos por el Starbucks de la Estación Central de Ámsterdam antes de tomar nuestro tren, para llevarnos un par de cafés en el viaje de regreso al interior. Ahora puedo ser parte de la larga lista de usuarios que les parece cool tomarse una foto en esta tienda, aunque los cafés no tengan más gracia que los del HEMA.

Al menos aprendí que el Icekoffie en Starbucks es "literalmente" ¡café con hielo!



Aprovechando que el lunes fue feriado religioso, lo cual no quiere decir que los devotos vayan a la iglesia o hagan sus reverencias; y por presión de Pablo, me dispuse a organizar mi espacio en la oficina.

Pablo y yo compartimos una mesa en L en donde trabajamos con nuestras laptops. Claramente se puede siempre ver la frontera entre su espacio y el mío, porque él, como buen contador, siempre lo mantiene organizado, y yo, como buena arquitecto, siempre lo mantengo desorganizado.

Pero fíjate que organicé y hasta me inspiré. Baje un par de portarretratos que tenía guardados, saque el papel fotográfico, selecciones un par de fotitos en la compu, y le di a "imprimir". Ahora puedo ver a mi familia cada vez que me siente en la computadora. Claro, sólo hasta que vuelva el desorden.



"Verde que te quiero verde", decía un chef venezolano. Me parecía ridículo pero la frase era pegajosa. Y creo que le quedó perfecta a la manicure de la semana. ¿Acaso no combina perfecto con mis nuevas plantitas de la sala?



Por cierto, ¿cuándo se supone que llega la primavera?
Esto de las nubes grises, la lluvia y el frío ya no lo aguanta nadie. Aunque debo agradecer que luego de la jornada de trabajo en la piscina, el sol salió y me acompañó en mi bici de regreso a casa.

3 comentarios:

  1. Mis excusas, estimada Ruth!

    Ya está solucionado el problema de los comentarios!

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  2. Acá la primavera también está pesada! esta semana ha habido mucha lluvia!!!

    a todo eso, que color es el de tus uñas? me encantó!!!

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    Respuestas
    1. Hola Ana,

      Al parecer el mundo está cambiando mientras nosotros nos quedamos atrás, eh? Yo tengo el leve presentimiento que eso de las estaciones ya está por morir!

      El color... verde! No sé muchas más información sobre el producto. Me lo regaló una amiga cuando volvió de Venezuela.
      Buenísimo pero difícil de quitar... Estuve un día con manos de Shrek porque no salían completamente con la acetona. :(

      Saludos!

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