8.03.2013

Malas influencias

I


No hay nada mejor que salir de la cama tarde cuando ese día la agenda está desocupada. No es sobre despertar, es sobre el verbo salir-de-la-cama.

Cuando era una desperate housewife, y la agenda aún no se apoderaba de mi persona, el reloj despertador que compré alguna vez para mi lado de la cama solo servía de adorno. Ni sus números en rojo titilando, ni la estación noticiosa, ni sus baratos, duros y difíciles botones podían evitar que yo continuara con lo que más disfruto en este mundo. Dormir. Eso sí, eso solo sucedía cuando Pablo marchaba a su jornada laboral. Yo solo sabía que había amanecido cuando él intentaba románticamente despedirse de mí y yo lo ignoraba sumergida en lo más profundo de mi inconsciente.

Si. Nada mejor que salir tarde de la cama y recortar el día improductivo a su mínima expresión. Hasta que era sábado y domingo y a Pablo le daba por querer salir de nuestro nido a eso de las 7:30 am.

Y yo me le preguntaba, "¿pero si no tenemos nada que hacer, para qué levantarse tan temprano?".

¿Ahora?


Exacto.

Ahora soy yo quien abre los ojos antes de tiempo y ronronea al sujeto en cuestión hasta que se harta y le toca salir de la cama porque ya yo no puedo seguir durmiendo más. Sin contar que las veces que me toca laborar, el mismo sujeto anterior vuelve a sumergirse en las sábanas y a disfrutar de mi hobbie favorito, dormir.



II


Debe ser que añoro el trópico, porque me ha dado por hacer cocteles cada vez que el termómetro sobrepasa los 30 grados. Además, las fresas del huerto de Pablo tenían que hacer gala de su sabor, y que mejor que en un coctel con ron venezolano.

Así inauguré el verano.

Una tarde nos sentamos en su jardín y disfrutamos de 1 medida de ron, 1 de passoa, jugo de naranja, jugo de fresas y cubos de hielo fuertemente agitados en el shaker que un día le regalé y que nunca ha usado sino para mostrárselo a su pandilla. Elegantemente servido en una copa larga coronada con una fresa y bronceador untado en la piel, daba la impresión que realmente estaba en el trópico.

Otro día encontré un muy tentador mango en el mercado. Me recordó a la vez que estuvimos en Valparaíso y luego de unos pisco sours y el alcohol haciendo efecto, Pablo exigió "uno de esos" que preparaba el bartender de color amarillo. Un pisco sour de mango. Pero como en este país el pisco no se consigue, se me antojó que podría mezclar mi nueva adquicisión tropical con las mentas del huerto de Pablo y un toque venezolano.

Hojitas de menta, azúcar, un toque de limón, soda, jugo de mango bien frío y ron en un vaso largo recibieron a Pablo esa tarde.

Orgulloso publicó fotos en todas las redes sociales y levantó comentarios y "likes" por doquier.

Hoy llego a casa y lo veo con actitud sospechosa. Un documento desconocido reposa sobre la mesa de la cocina. Parece que ha ido de compras. Si. Esas bolsas contienen algo. Si. Creo que mis sospechas son ciertas.

Pablo ha descargado una lista de cocteles, se ha ido a la tienda de licores, ha pasado por el supermercado y me ha recibido hoy con una enorme sonrisa diciendo que me tiene una sorpresa.

¡Pablo hace cocteles también!




III


Y después de 2 años y medio enseñando a mi estomago que en este país lo que se come es papa en vez de arroz, pues les presento la nueva especialidad de la casa "made by Pablo" y oficialmente bautizada como el reemplazo de la famosa papa desde hoy.


4 comentarios:

  1. Jijijij si eso son malas influencias que no falten!!!
    Por fin veo la silueta de Pablo (mira que soy curiosa)
    Y oye esos cocteles se ven demasiado ricos... ya pueden colocar recetitas que el verano se presta para eso, bueno y el invierno también ;)
    Muchos besitos,
    desde las alturas

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    1. Menos mal que no estoy en drogas, CaroNu... sino serían verdaderas "malas influencias"!

      Pues mira, que esto es cuestión de googlear, anotar y preparar los coctelitos que más se te antoje. Ya ves que Pablo está aplicando ese método y parace resultarle. O por lo menos yo estoy muy contenta! ;)

      Pablo es muy crítico con sus fotos, así que evito exponerlo al público porque sino me sale regaño! jejejejeje Pero ahí está! Al estilo Matrix con sus lentes oscuros!

      Besos de vuelta!

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  2. Anónimo21.5.14

    Hola! Me recomendaron tu Blog...Soy Arq. Venezolana, igual que tu, me quiero mudar a Holanda,me gustaria hacerte unas preguntas.Tendras algun correo?
    Saludos.

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    1. Hola Anónimo,

      Puedes escribirme a info@naciendoenholanda.com. O a tráves del inbox de la página de facebook de Naciendo en Holanda.

      Saludos!

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